España presenta unas pensiones públicas sólidas, aunque la sostenibilidad sigue siendo el gran reto a afrontar. Así lo revela el último informe ‘Global Pension Index’, elaborado por Mercer, el Centro de Estudios Financieros Monash (MCFS) y el CFA Institute. Este análisis abarca 52 sistemas de pensiones a nivel mundial, incluyendo a países como Kuwait, Namibia, Omán y Panamá, reflejando el 65% de la población mundial. Utiliza más de 50 indicadores distribuidos en tres subíndices: suficiencia (40%), sostenibilidad (35%) e integridad (25%).
La posición de España en el contexto global
En 2025, Países Bajos, Islandia, Dinamarca e Israel mantienen la máxima calificación (A), y Singapur se convierte en el primer país asiático en lograr esta distinción. En cuanto a España, su índice ha mejorado de 63,3 en 2024 a 63,8 en 2025, gracias principalmente a las revisiones positivas del crecimiento económico por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). El país ha obtenido una calificación ‘C+’, destacando su elevada adecuación (83) frente a notas menos favorables en sostenibilidad (34,2) e integridad (74,4).
El sistema público de reparto proporciona buenas prestaciones, pero persisten importantes desafíos relacionados con la sostenibilidad a largo plazo
y la escasa cobertura de los planes de pensiones de empleo, a pesar de los esfuerzos legislativos recientes.
La regulación española establece límites a las inversiones de los fondos de pensiones, como el máximo del 30% en activos inmobiliarios, conforme con restricciones europeas. El informe sugiere avanzar hacia un sistema más sólido ampliando la participación en planes de empleo y garantizando una renta periódica para la jubilación.
Adaptación frente a realidades demográficas y económicas
Miguel Ángel Menendez, director del área de previsión social de Mercer España, subraya que, «aunque el sistema de pensiones español mejora levemente, enfrenta desafíos estructurales en sostenibilidad y cobertura.» Es esencial adoptar medidas que fortalezcan el sistema para brindar mayor seguridad en el futuro, agregando que el índice reitera la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades demográficas y económicas.
El entorno global cada vez más incierto hace que gobiernos analicen cómo canalizar activos de fondos de pensiones hacia prioridades nacionales
El informe examina el impacto de las intervenciones gubernamentales y propone principios para equilibrar intereses privados con prioridades nacionales. Christine Mahoney de Mercer enfatiza que los gobiernos sienten presión para adaptar los sistemas de pensiones, mientras Margaret Franklin del CFA Institute advierte sobre las profundas influencias de regulaciones y medidas gubernamentales vinculadas a la inversión de fondos de pensiones. Concluye afirmando que el equilibrio entre innovación, intereses nacionales y responsabilidad hacia los inversores es fundamental para el funcionamiento óptimo de los sistemas de pensiones.
