La Seguridad Social en España ha reportado un superávit de 3.172 millones de euros hasta febrero, lo que significa un 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB). En este periodo, los ingresos totalizaron 39.395 millones de euros, marcando un incremento del 5,3% en comparación con el mismo periodo de 2025. En contraste, los gastos sumaron 36.223 millones de euros, un aumento del 9,3%.
Este saldo positivo llega tras un cierre de 2025 con un déficit de 7.387 millones de euros, equivalentes al 0,4% del PIB, el nivel más bajo desde 2011. El aumento de ingresos se ha visto especialmente en las cotizaciones de ocupados, que subieron un 8% hasta alcanzar los 29.350 millones de euros. Las cotizaciones de desempleados también avanzaron un 3,8%, llegando a los 1.773 millones de euros.
Las recaudaciones por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional han registrado un notable incremento del 36,4% con 927 millones de euros
En cuanto al gasto, las prestaciones económicas para familias e instituciones alcanzaron los 34.352 millones de euros, representando un 94,8% del gasto total de la Seguridad Social. Dentro de este gasto, las pensiones y prestaciones contributivas fueron las mayores partidas, incrementándose un 8,7% hasta los 31.171 millones de euros. El gasto en subsidios por incapacidad temporal se disparó un 38,8%, alcanzando los 3.051 millones de euros.
El incremento del gasto en pensiones contributivas se debe a un aumento del número de pensionistas y la revalorización general del 2,7% establecida para 2026
Se observa también que las pensiones y prestaciones no contributivas han aumentado un 13,2%, con un total de 3.181 millones de euros. Las transferencias de la Seguridad Social fueron de 7.980 millones, ligeramente inferiores al año anterior, debido principalmente a la menor recepción de fondos para financiamiento familiar.
