Los principales institutos de previsión económica de Alemania han revisado significativamente sus proyecciones de crecimiento para el país, reduciendo las expectativas para el Producto Interior Bruto (PIB) a un crecimiento del 0,6% este año. Esta cifra contrasta con el 1,3% que se esperaba el pasado otoño. Paralelamente, las previsiones de inflación también han sido elevadas, con una tasa anual proyectada del 2,8%, impulsada por la crisis de precios energéticos vinculada al conflicto en Oriente Próximo.
El informe bianual, preparado por cinco institutos germanos —IFO de Múnich, DIW de Berlín, IfW de Kiel, IWH de Halle y RWI de Essen— señala que si bien la crisis energética podría frenar la recuperación en Alemania, esta no se verá completamente detenida. Se prevé que una política fiscal expansiva por parte del gobierno alemán pueda aliviar parte del impacto económico.
Las expectativas revisadas sugieren que Alemania afrontará un crecimiento más lento de lo anticipado, con un 0,6% para 2026 y un aumento al 0,9% para 2027, cifras que continúan por debajo de las previsiones anteriores.
El informe también anticipa que el índice de precios de consumo (IPC) aumentará hasta el 2,9% durante el segundo trimestre de 2026, presionando el poder adquisitivo de las familias. Sin embargo, se espera que los precios energéticos disminuyan gradualmente, aunque permanecerán altos por un tiempo prolongado. Las proyecciones actuales sitúan la tasa de inflación en un promedio del 2,8% para 2026 y del 2,9% para 2027.
En cuanto al mercado laboral, la revisión anticipa una tasa de desempleo del 6,4% en 2026, bajando ligeramente al 6,2% en 2027. Las previsiones apuntan a un aumento del déficit presupuestario, que en 2027 alcanzaría el 4,2% del PIB, mientras que la deuda total ascendería del 63,6% al 67,2% durante el mismo período.
El subdirector del Centro de Macroeconomía y Encuestas del IFO, Timo Wollmershäuser, ha señalado que la expansión fiscal está sirviendo de contrapeso a la caída de la recuperación, aunque la influencia negativa de los precios energéticos sigue siendo significativa.
El informe advierte sobre el impacto potencialmente mayor que podría desarrollarse si el conflicto en Oriente Próximo se extiende o afecta a los mercados financieros. Los institutos consideran plausible un escenario alternativo donde el crecimiento del PIB en Alemania se reduzca aún más si se produce un aumento considerable de los precios energéticos o si el estrecho de Ormuz, un paso esencial para el comercio energético mundial, queda inaccesible por un tiempo prolongado, lo que podría causar problemas en la cadena de suministro y afectar la producción alemana.
