En una rueda de prensa reciente, el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, ha reconocido la existencia de «opiniones muy divergentes» sobre los próximos pasos a seguir en la política de tipos de interés. La reunión más reciente finalizó con un recorte de 25 puntos básicos en los tipos, mientras que figuras como Stepen Miran y Jeffrey Schmid propusieron enfoques distintos. Miran defendió una reducción de medio punto, mientras que Schmid, presidente de la Fed de Kansas, sugirió mantener los tipos inalterados.
Powell aclaró que, a pesar de los debates, la reducción de los tipos en diciembre «no es un resultado inevitable». Destacó que la política monetaria no está predestinada, y que las decisiones futuras dependerán de la evolución de los datos económicos, que han sido, hasta ahora, complicados de evaluar debido al cierre del Gobierno federal. Este cierre ha causado un parón en las estadísticas, aunque las cifras disponibles sugieren que ni las perspectivas de inflación ni las de empleo han experimentado cambios significativos desde septiembre.
En cuanto al crecimiento de la economía, Powell explicó que, debido al aumento del consumo, la actividad económica podría estar en una trayectoria más sólida de lo que se anticipaba. Sin embargo, la inversión empresarial sigue creciendo, pero el sector de la vivienda continúa mostrando debilidad. El cierre gubernamental, derivado de las tensiones entre republicanos y demócratas sobre temas de financiación, podría «pesar sobre la actividad económica» si se mantiene, afectando potencialmente las decisiones de la Fed.
Impacto de los aranceles y la inflación
Powell también se refirió a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, señalando que han encarecido ciertos bienes, contribuyendo a una mayor inflación. Sin embargo, prevé que este aumento podría ser «razonablemente» corto y se manifieste a través de un incremento único en los precios. A pesar de esta perspectiva, Powell advirtió que la inflación podría ser más persistente de lo previsto, una preocupación constante en las reuniones de política monetaria.
La incertidumbre sobre el cierre del Gobierno y sus efectos económicos es como «conducir con niebla», dijo Powell, lo que puede influir en la política de tipos si no se dispone de suficientes datos macroeconómicos.
La Fed continúa comprometida en obtener todos los datos posibles para tomar decisiones bien informadas. Así, la economía estadounidense se enfrenta a un escenario incierto cuya evolución dependerá en gran medida de la resolución de los factores económicos y políticos en juego.
