El consejo de administración de Indra se reunirá este martes, 26 de mayo, con el fin de nombrar a un nuevo consejero delegado que sustituirá a José Vicente De los Mozos. Esta reunión, inicialmente programada para el 20 de mayo, se pospuso y ahora cobra especial relevancia debido a la importancia del nombramiento del nuevo número dos de la compañía.
Fuentes cercanas a la empresa indican que existen varias opciones sobre la mesa. Una posibilidad es que Ángel Simón continúe como presidente no ejecutivo y se designe un nuevo consejero delegado con plenas funciones ejecutivas. Otra alternativa es que Simón adquiera funciones ejecutivas y las comparta con el nuevo CEO, replicando la estructura anterior donde Ángel Escribano era presidente ejecutivo y De los Mozos ejercía de consejero delegado ejecutivo.
La reunión del consejo de administración será clave para definir la estructura de liderazgo de Indra tras la salida de José Vicente De los Mozos
El precedente del ex presidente de Indra y actual presidente de Telefónica, Marc Murtra, quien asumió funciones ejecutivas tras entrar como presidente representativo, podría repetirse en el caso de Simón. Sin embargo, cualquier decisión debe ser aprobada por el consejo de administración y posteriormente refrendada por la junta general de accionistas, prevista para el 30 de junio.
José Vicente De los Mozos se mantendrá en su cargo para facilitar la transición hasta la junta. Durante sus tres años como consejero delegado, desde mayo de 2020, logró revalorizar las acciones de Indra y promovió un proyecto de fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), actualmente en pausa.
La salida de De los Mozos sucede tras el nombramiento de Simón como presidente no ejecutivo en abril después de la dimisión de Ángel Escribano. Simón, con una trayectoria como ex consejero delegado de CriteriaCaixa, asumió cargos representativos que posteriormente se ampliaron a roles ejecutivos al convertirse en presidente de las comisiones de estrategia y de la comisión delegada ejecutiva de Indra.
Con la elección del nuevo consejero delegado, Indra cerrará una etapa de incertidumbre sobre su gobernanza, superando así la crisis generada por la presión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista con un 28% del capital, que culminó en la renuncia de Escribano a principios de abril.
