JPMorgan Chase, el principal banco de Estados Unidos por activos, ha iniciado el año 2026 con un beneficio neto de 16.494 millones de dólares (14.083 millones de euros). Esta cifra representa un aumento del 13% en comparación con el primer trimestre del año anterior, según informó la entidad con sede en Wall Street. Sin embargo, ha señalado la presencia de "riesgos cada vez más complejos", como las tensiones geopolíticas, la volatilidad del coste de la energía y los altos precios de los activos.
Durante el periodo de enero a marzo, JPMorgan logró una cifra de negocio neta de 49.836 millones de dólares (42.552 millones de euros), lo que supone un incremento del 10% respecto al año pasado. Este crecimiento incluye un aumento del 9% en los ingresos por intereses netos, alcanzando los 25.366 millones de dólares (21.659 millones de euros). Además, las provisiones por riesgo de crédito en el trimestre fueron de 2.507 millones de dólares (2.141 millones de euros), mostrando una disminución del 24% en comparación con el año anterior.
El consejero delegado de JPMorgan, Jamie Dimon, destacó el sólido desempeño de la entidad en todas sus áreas de negocio, a pesar de los crecientes riesgos geopolíticos y económicos.
La división de Banca Corporativa y de Inversión (CIB) experimentó un incremento del 19% en sus ingresos, mientras que la unidad de Mercados alcanzó el importe récord de 11.600 millones de dólares (9.905 millones de euros). Dimon también subrayó que, aunque la economía estadounidense mostró resiliencia durante el trimestre, los riesgos asociados a tensiones geopolíticas, fluctuación en los precios de la energía, incertidumbre comercial, grandes déficits fiscales y precios elevados de los activos son preocupantes. "Si bien no podemos predecir cómo se desarrollarán finalmente estos riesgos e incertidumbres, son significativos y refuerzan la razón por la que preparamos a la firma para una amplia gama de entornos", concluyó.
