En un contexto de creciente demanda de soluciones sostenibles, el sector energético ha enfatizado la importancia de una colaboración público-privada efectiva para afrontar el desafío financiero de la transición energética. Aprovechando la ventaja estratégica de la Península Ibérica en el campo de las «moléculas verdes», se impulsa la creación de una industria robusta en este ámbito.
La colaboración público-privada como eje central
Durante el Foro Step Up Now ‘Acciones para liderar la industrialización y transición energética desde la Península’, liderado por la Iniciativa Ibérica de Industria y Transición Energética (IETI), el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, defendió que la colaboración entre el sector público y privado es crucial para establecer un marco que atraiga inversiones. Si este marco no garantiza principios de rentabilidad razonable y seguridad jurídica, advirtió que el capital podría relocalizarse hacia proyectos más atractivos en otras regiones.
En el mismo evento, Maarten Wetselaar, consejero delegado de Moeve, señaló las energías renovables como una ventaja competitiva para España y Portugal en la carrera por la descarbonización. No obstante, subrayó que el sector de las moléculas verdes requiere más apoyo y regulación, ya que la competitividad de Europa dependerá de su liderazgo en esta área.
Retos y oportunidades en el sector energético
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, reforzó la necesidad de una apuesta en serio política por los combustibles renovables. Imaz enfatizó que España tiene una oportunidad muy grande y que lograr escala es fundamental. Considera que la transición ecológica en Europa presenta «mucho sesgo ideológico» y llamó a descarbonizar sectores compatibles con el crecimiento económico.
Una de las decisiones más controvertidas es la prohibición de vender coches de combustión a partir de 2035
, lo cual ha sido calificado por Imaz como «catastrófico». En este sentido, destacó la importancia de la confianza en los reguladores y el respaldo político para el impulso de los combustibles renovables.
Por otro lado, Miguel Stilwell, consejero delegado de EDP, resaltó que la Península Ibérica posee un mix energético «bastante descarbonizado y muy competitivo». Sin embargo, insistió en la necesidad de incrementar la inversión en redes eléctricas y en incentivar la inversión en baterías, que son fundamentales para la resiliencia del sistema energético.
