Estados Unidos ha dado un paso significativo en su política hacia Cuba al permitir la reventa de petróleo venezolano a la isla. Según una guía publicada por el Departamento del Tesoro de EE.UU., las compañías estarán autorizadas a redistribuir el crudo venezolano siempre que estas acciones beneficien directamente «al pueblo» cubano. Esta medida refleja el compromiso de EE.UU. con el pueblo cubano y busca aliviar parte de la escasez que la isla enfrenta actualmente.
El Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha dejado claro que adoptará una política favorable respecto a las licencias para revender petróleo con el propósito de uso en Cuba. No obstante, las transacciones deberán apoyar al pueblo cubano, incluyendo al sector privado, y estarán excluidas aquellas que involucren o beneficien a personas vinculadas con el Ejército o instituciones gubernamentales cubanas.
De acuerdo con el apoyo y la solidaridad de Estados Unidos hacia el pueblo cubano, la OFAC aplicaría una política de concesión de licencias favorable
El Tesoro también especificó que no será necesario contar con una entidad establecida en Estados Unidos para acogerse a esta política. Además, se mencionó que las restricciones de la licencia emitida el pasado 10 de febrero por la OFAC, que autorizaba «ciertas actividades» relacionadas con el crudo venezolano, no serán aplicables a Cuba.
Esta decisión llega en un momento crítico, ya que Cuba enfrenta una aguda escasez desde que la Administración Trump adquirió control sobre la comercialización del petróleo venezolano, una medida que se intensificó tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. La medida también debe ser contextualizada dentro del ámbito más amplio de las tensiones entre EE.UU. y Cuba, donde se han amenazado con aranceles a países que suministren petróleo a la isla. Estas nuevas políticas podrían aliviar parcialmente la situación cubana y redefinir el panorama geopolítico en la región.
