El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha destacado la posición "privilegiada" de España ante la crisis provocada por la guerra en Irán. Según Gortázar, la elevada participación de energías renovables en el mix eléctrico español reduce la dependencia de los combustibles fósiles, que solo influyen en el precio del pool en menos del 20% de las ocasiones. Esta situación, distinta de otros países, fue discutida en la conferencia El entorno económico y financiero ante los desafíos globales organizada por la Cátedra Empresa y Sociedad de la Fundación "la Caixa".
España se encuentra en una posición ventajosa debido a su robusto mix de energías renovables, pero también enfrenta retos significativos en materia de deuda y vivienda.
Gortázar ha resaltado que la geopolítica tiene un impacto importante en el entorno económico actual, mencionando cómo la subida "repentina" de los precios del petróleo y el gas ha afectado las perspectivas de crecimiento, especialmente en economías como la alemana. Sin embargo, ha señalado que España muestra tasas de crecimiento más elevadas, aunque no está exenta de los efectos adversos del conflicto.
En cuanto a la inflación, el CEO de CaixaBank prevé un aumento, para el que los mercados ya descuentan una subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo del 2,5%, aunque este ajuste no se realizaría antes del 30 de abril. Según Gortázar, la economía española muestra una "inercia positiva" alimentada por el crecimiento poblacional, altos niveles de ahorro e inversión empresarial, y un saldo comercial favorable desde 2012.
Pese a estos aspectos positivos, Gortázar ha advertido sobre los desafíos que enfrenta España. La elevada deuda pública y los "problemas estructurales" en vivienda y demografía necesitan atención. Ha abogado por la colaboración público-privada para abordar la escasez de viviendas, mencionando dificultades derivadas del encarecimiento de materiales, la escasez de mano de obra y la burocracia. Desde el inicio de la pandemia, se ha acumulado un déficit de 730,000 viviendas, acentuado por el insuficiente ritmo de construcción.
Gortázar ha negado la existencia de una burbuja inmobiliaria, explicando que el alza de precios se debe a la insuficiencia de oferta frente a la demanda. Destacó que el crédito promotor y constructor constituye ahora solo un 7% del activo de los créditos de las entidades financieras, en contraste con el 24% del 2008. Asimismo, ha defendido el aporte económico positivo de la inmigración y subrayado el potencial de la inteligencia artificial para mejorar la productividad en una sociedad envejecida.
