El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos ha determinado la invalidez de los aranceles del 10% establecidos temporalmente por el expresidente Donald Trump en febrero. Estos aranceles se introdujeron tras la anulación de gravámenes recíprocos masivos por parte del Tribunal Supremo. La decisión se tomó por mayoría en un panel dividido de jueces, lo que constituye un revés para la administración de la Casa Blanca.
Aunque la resolución no implica la eliminación general de los aranceles ni un reembolso masivo, sí se aplicará de forma directa a tres demandantes: el estado de Washington y las empresas Burlap & Barrel y Basic Fun!. Además, deja abierta la posibilidad de que otros importadores soliciten medidas cautelares adicionales.
El Tribunal considera que la imposición de estos aranceles al amparo de la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 es inválida, alegando que carecen de autorización legal. Esta sección otorga al presidente la facultad de intervenir en problemas de pagos internacionales con recargos y restricciones a las importaciones. Sin embargo, la Corte indica que el argumento utilizado por Trump se basó en déficits de la cuenta corriente, no en los déficits de balanza de pagos originalmente contemplados por la ley.
El Tribunal apunta que los conceptos de cuenta corriente y balanza de pagos son distintos y la ley reconoce esta diferencia.
Uno de los jueces del panel expresó un voto particular, considerando "prematuro" decidir el respaldo o la invalidez de la medida. El fallo del Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos puede ser apelado por el Gobierno, lo que podría llevar el caso al Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal y, eventualmente, a la Corte Suprema.
