El Ministerio del Interior ha resaltado la importancia de dos exitosas operaciones internacionales contra el narcotráfico, encabezadas por la Guardia Civil, que han conseguido asestar un golpe sin precedentes a las rutas marinas de la droga hacia Europa. La Operación Abisal logró la intervención de un buque con 30 toneladas de cocaína en aguas próximas al Sáhara Occidental, considerado por el ministerio como "la mayor aprehensión de la historia en un solo barco".
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, subrayó en una rueda de prensa la necesidad de trasladar las acciones policiales a las rutas que conectan América Latina, el Caribe y Europa. En el encuentro participaron mandos de la Unidad Central Operativa (UCO) y representantes de Estados Unidos, Italia, Portugal y Reino Unido.
Estas operaciones suponen un contundente y decisivo avance estratégico en la lucha contra el narcotráfico, según Marlaska.
La Audiencia Nacional ha ordenado el ingreso en prisión de los 23 tripulantes del buque interceptado, calculando que este cargamento, con destino a Libia, podría haber generado un beneficio de 812 millones de euros.
Además, en la Operación Alfa-Lima, la Guardia Civil colaboró durante dos semanas con diferentes fuerzas policiales internacionales, lo que resultó en la detención de 54 personas y la incautación de casi 11 toneladas de cocaína, 8,5 toneladas de hachís y más de 30.000 litros de combustible.
Grande-Marlaska destacó que España enfrenta un desafío especial en el ámbito marítimo y elogió el impacto del Plan Especial del Campo de Gibraltar en la lucha contra las redes de narcotráfico y sus infraestructuras económicas.
