La inversión inmobiliaria en España ha alcanzado un volumen de 6.200 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que representa un aumento del 56% respecto al mismo periodo del año anterior y constituye el mejor inicio de ejercicio desde 2018, según los datos recopilados por Savills. Este dinamismo podría llevar a superar la barrera de los 20.000 millones de euros al cierre del año, impulsado por la fortaleza de la actividad económica, el crecimiento demográfico y la elevada demanda estructural.
El segmento de alojamiento ha destacado como principal motor de la inversión. Dentro de este sector, los apartados living y hoteles concentraron cerca de 2.730 millones de euros y 900 millones de euros respectivamente, lo que representa el 58% del total invertido en el trimestre. Por su parte, los sectores de retail y oficinas han mostrado una significativa actividad, duplicando la media registrada en los últimos cinco años, con inversiones de 1.300 millones de euros y 950 millones de euros respectivamente.
El mercado inmobiliario español ha experimentado un robusto inicio de 2026, impulsado por factores económicos, demográficos y una fuerte demanda estructural.
Un fenómeno emergente en el mercado es la reactivación de la inversión en áreas descentralizadas, con un creciente número de operaciones en ciudades secundarias. Aunque Madrid continúa liderando con el 45% de la inversión total y Barcelona con el 15%, ciudades como Valencia están ganando terreno. El año pasado, Valencia superó por primera vez los 1.000 millones de euros en inversión y mantiene buenos niveles, especialmente en los ámbitos logístico y living.
El número de transacciones también ha aumentado, alcanzando los 140 acuerdos, lo que supone un crecimiento del 13% en comparación con el mismo periodo de 2025. El ticket medio de las transacciones se incrementó un 38%, situándose en torno a los 44 millones de euros. En el primer trimestre, se registraron 18 transacciones superiores a 100 millones de euros.
Analizando el perfil de los inversores, el capital institucional domina el mercado, representando más del 70% del total invertido. Los inversores privados, por su parte, mantienen su participación en alrededor del 14%. El capital internacional continúa desempeñando un papel crucial, representando más de la mitad del volumen de inversión, con un notable protagonismo en segmentos como el residencial, senior y alternativos, donde supera el 85%. Los inversores europeos y norteamericanos componen el 62% y el 26% del capital transfronterizo, respectivamente.
Las rentabilidades permanecieron estables en todos los segmentos durante el trimestre. Según Savills, el mercado se encuentra en una fase expansiva, caracterizada por una elevada liquidez, un creciente interés internacional y una diversificación tanto geográfica como por tipo de activo.
