El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) ha proyectado que para el año 2026 el gasto de los visitantes internacionales en España alcanzará los 121.100 millones de euros, lo que significaría un incremento del 5,3% respecto al año anterior. Durante ese año, se espera que la contribución total del turismo a la economía española continúe su expansión, situando el PIB turístico alrededor de los 302.000 millones de dólares (257.116 millones de euros), con un crecimiento anual del 3,7%.
Estas previsiones sitúan a España como el tercer mayor mercado mundial en gasto turístico internacional, detrás de Estados Unidos y China, y afianzan su liderazgo en Europa, según el informe de Impacto Económico (EIR) del WTTC presentado en Madrid. En 2025, el país generó 130.100 millones de dólares (115.100 millones de euros) en gasto internacional con aproximadamente 96,8 millones de llegadas, lo que supone un gasto medio por visitante de 1.344 dólares (1.144 euros), superior a la media europea de 1.068 dólares (909 euros).
El turismo de "alto valor" se consolida en España, donde el gasto por visitante supera significativamente la media europea.
El WTTC anticipa que, a largo plazo, la contribución del turismo al PIB español crecerá de los 291.000 millones de dólares (247.646 millones de euros) en 2025 a 365.000 millones de dólares (310.622 millones de euros) en 2036, representando alrededor del 16,6% del PIB nacional. Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, destacó durante la presentación en Madrid la resiliencia extrema de una industria que, pese a desafíos como las crisis sanitarias y conflictos geopolíticos, sigue recuperándose con fuerza. El sector de viajes y turismo crecerá a un ritmo del 3,2% anual, superando el crecimiento previsto para la economía general, que es del 2,4%, reafirmando su papel como motor de recuperación post-pandemia.
A nivel global, en 2025, el gasto de visitantes internacionales alcanzó por primera vez niveles superiores a los de antes de la pandemia, con 2,02 billones de dólares (1,72 billones de euros). En 2026, el WTTC proyecta que el sector crecerá un 3,2%, superando el crecimiento económico global estimado del 2,4%, alcanzando una contribución de 12 billones de dólares (10,2 billones de euros) al PIB mundial. Mientras Europa registrará un sólido crecimiento del 3,6%, Oriente Medio experimentará una contracción del 14,5% debido a conflictos geopolíticos, aunque se espera una recuperación a largo plazo.
A pesar del aumento de precios en billetes y presión inflacionaria, el WTTC prevé que los viajeros busquen más valor por su dinero, en lugar de cancelar sus planes de viaje. Guevara señaló la fortaleza de España, que supera el promedio europeo en gasto internacional por viajero, apoyado por inversiones en conectividad, viajes fluidos y experiencia del visitante, así como por el respaldo gubernamental y la colaboración público-privada.
No obstante, se reconocen desafíos como el encarecimiento del queroseno y alteraciones en las rutas aéreas debido a conflictos en Oriente Medio. En este contexto, España es vista como un destino favorecido. El WTTC recomienda al Gobierno español avanzar en la gestión responsable de destinos para equilibrar el crecimiento turístico, diversificarse hacia áreas menos conocidas y mejorar la experiencia del viajero con tecnologías avanzadas como la biometría.
A nivel mundial, se espera que el empleo en el sector de viajes y turismo pase de 376 millones de puestos en 2026, con un crecimiento anual del 2,6%, hasta los 465 millones en 2036, representando el 12,7% del empleo total.
