Cisco, la multinacional tecnológica con sede en EE.UU., planea reducir su plantilla en casi 4.000 empleados, lo que representa alrededor del 5% del total. Esta medida forma parte de una estrategia de reorganización de costes e inversión en nuevas oportunidades de crecimiento, especialmente ante el impacto creciente de la inteligencia artificial (IA).
Chuck Robbins, CEO de Cisco, aseguró que las empresas que tendrán éxito en la era de la IA serán aquellas que enfoquen sus esfuerzos, actúen con urgencia y redirijan sus inversiones hacia las áreas con más demanda y potencial de valor a largo plazo. Robbins confía en que Cisco será una de esas empresas vencedoras.
Las empresas que triunfarán en la era de la IA serán aquellas que enfoquen sus esfuerzos y redirijan sus inversiones hacia las áreas con más demanda y potencial de valor.
La mayor parte de los empleados afectados por esta reorganización serán informados el jueves, y el proceso continuará a nivel mundial durante el trimestre, respetando siempre las leyes locales vigentes. Cisco anticipa costos antes de impuestos de hasta 1.000 millones de dólares (853 millones de euros), principalmente en indemnizaciones y otros conceptos. La compañía espera que en el cuarto trimestre fiscal, correspondiente a mayo y julio, se refleje un impacto negativo de 450 millones de dólares (384 millones de euros), posponiendo el resto para el próximo ejercicio.
A pesar de estas reducciones, Cisco está reforzando sus inversiones estratégicas en áreas como silicio, óptica, seguridad y el uso de la IA por parte de los empleados, lo que, según Robbins, acelerará el crecimiento y definirá el futuro de la empresa.
En otro orden de resultados, Cisco informó que durante su tercer trimestre fiscal, de febrero a abril, alcanzó un beneficio neto de 3.373 millones de dólares (2.878 millones de euros), lo que supone un aumento del 35,4% comparado con el año anterior. Los ingresos también alcanzaron cifras récord de 15.841 millones de dólares (13.518 millones de euros), un 12% más, impulsados por un crecimiento del 14% en América y del 9% en Europa, Oriente Próximo y África (EMEA).
En lo que va de su año fiscal, Cisco ha registrado un beneficio neto de 9.408 millones de dólares (8.028 millones de euros), un incremento del 23,3%, mientras que sus ingresos crecieron un 9,7%, hasta los 46.073 millones de dólares (39.317 millones de euros).
De cara al futuro, Cisco prevé ingresos para su cuarto trimestre fiscal entre 16.700 y 16.900 millones de dólares (14.251 y 14.422 millones de euros) y un beneficio por acción de entre 0,80 y 0,85 dólares. La empresa ha ajustado al alza sus proyecciones anuales, anticipando una facturación de entre 62.800 y 63.000 millones de dólares (53.592 y 53.762 millones de euros).
