La filial española de Hitachi Rail se ha asegurado un contrato para un proyecto de señalización ferroviaria en México valorado en 3.938 millones de pesos, equivalentes a 195 millones de euros. El proyecto se llevará a cabo en la nueva línea de tren de pasajeros entre Saltillo y Nuevo Laredo, en colaboración con sus otras filiales en México y Austria.
Según la información revisada, la compañía japonesa superó en el concurso a un consorcio formado por la alemana Siemens y Sonsa México, alcanzando una puntuación de 92,2 puntos frente a los 80,4 puntos de sus competidores. Otra oferta, encabezada por la sevillana Azvi junto a empresas locales, no avanzó a la fase final.
El acuerdo contempla el diseño, suministro, instalación y puesta en marcha de sistemas ferroviarios, incluyendo señalización, telecomunicaciones y control para la mencionada línea de pasajeros. En España, Hitachi Rail es una de las divisiones del grupo japonés, operando desde 1930 y empleando a aproximadamente 2.500 personas, con una facturación anual cercana a los 300 millones de euros. Entre sus actividades, destaca el mantenimiento de trenes Iryo bajo un contrato de 30 años y la implementación del sistema de seguridad ERTMS.
El contrato forma parte de un ambicioso proyecto de 175.000 millones de pesos mexicanos, que unirá Saltillo con Nuevo Laredo a lo largo de 396,3 kilómetros de vía doble sin electrificar.
En este macroproyecto también participa FCC, junto con su principal accionista, el mexicano Carlos Slim, en un tramo de 111 kilómetros valorado en aproximadamente 1.500 millones de euros. Por su parte, la sevillana Azvi construye otro tramo de 8,8 kilómetros en Monterrey por 386 millones de euros. Otra participación española notable es la del consorcio liderado por Comsa, que se encargará de la construcción de cuatro estaciones por 142 millones de euros y un tramo ferroviario de 1,2 kilómetros entre Querétaro e Irapuato por 168 millones de euros. Este último proyecto, de alrededor de 6.150 millones de euros, cuenta también con la participación de empresas como Aldesa bajo la dirección principal de la portuguesa Mota Engil.
