El Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET) ha contabilizado 190 incidentes de extrema derecha en 15 países a lo largo de 2025, siendo Estados Unidos el epicentro de esta actividad con 99 incidentes, lo que representa el 52,1% del total. Según el informe del OIET, al que ha tenido acceso Europa Press, este país no solo concentra la mayor cantidad de episodios extremistas, sino que también exporta modelos organizativos, tácticas e ideologías.
En España, el informe recuerda la operación policial llevada a cabo en noviembre de 2025 en Castellón, que resultó en el desmantelamiento de una célula del grupo extremista The Base. Durante la operación, la Policía requisó manuales tácticos, planes de sabotaje e infraestructuras de comunicaciones cifradas. Según el OIET, "España ha dejado de ser un mero espacio de tránsito ideológico para convertirse en un territorio donde el extremismo de derecha puede estructurarse con fines terroristas".
Estados Unidos ejerce un papel esencial no solo como foco de actividades extremistas, sino también como fuente de inspiración para grupos en Europa y Oceanía.
El análisis del OIET destaca a grupos estadounidenses como Patriot Front y Blood Tribe, quienes actúan como modelos a seguir para células en otros continentes. Además, muchos ideólogos de Estados Unidos logran radicalizar audiencias internacionales mediante plataformas digitales.
Reino Unido es el segundo país más afectado, con 24 incidentes en 2025 comparados con los nueve de 2024. Este incremento se da en un contexto caracterizado por las secuelas del Brexit, tensiones raciales y la actividad de grupos neonazis como Patriotic Alternative. Dos ideologías dominan el panorama extremista de 2025: el neonazismo, responsable del 29,5% de los incidentes, y la supremacía blanca, asociada al 22,5%. El OIET advierte que estas ideologías han mostrado una notable capacidad de adaptación en los entornos digitales y en la captación de nuevas generaciones.
El informe también destaca el fenómeno del "terrorismo psicológico", que busca generar miedo y limitar las actividades de algunas comunidades sin cruzar umbrales legales que permitan acciones judiciales. Las plataformas digitales como TikTok y YouTube son señaladas como principales espacios de radicalización y movilización debido a sus algoritmos, aplicaciones cifradas y el uso de criptomonedas que permiten financiar de manera anónima estas actividades.
Durante 2025, se documentaron 33 juicios, 22 arrestos y 29 acciones legales y administrativas, indicando una mayor capacidad reactiva de las autoridades, aunque persisten dudas sobre si estas medidas son suficientes para prevenir y desmantelar las infraestructuras extremistas.
Las conclusiones del informe del OIET contrastan con la nueva Estrategia Antiterrorista presentada por la Administración de Donald Trump, que no menciona la amenaza de la extrema derecha. El documento afirma que "la amenaza terrorista ha cambiado", destacando que las estructuras tradicionales para combatir el terrorismo resultan insuficientes. Identifica tres grupos principales a combatir: bandas narcoterroristas y transnacionales, terroristas de legado islamista y extremistas violentos de extrema izquierda, entre ellos anarquistas y antifascistas.
