El precio de la luz en España podría experimentar una subida de hasta el 40% durante los meses de verano debido a un factor que va mucho más allá de las fronteras europeas, el aumento de las temperaturas en China. Así lo advierte Tempos Energía, que señala que la evolución de la demanda energética asiática será determinante para la factura eléctrica de julio, agosto y septiembre.
Según explica Antonio Aceituno, CEO de Tempos Energía, el mercado eléctrico ha dejado de estar condicionado exclusivamente por el gas europeo y comienza a mirar cada vez más hacia Asia. El motivo es que China podría volver a incrementar sus compras de gas natural licuado (GNL), compitiendo directamente con Europa por los cargamentos procedentes de Estados Unidos.
Actualmente, buena parte del GNL estadounidense se dirige al mercado europeo debido a la moderación de la demanda asiática. Sin embargo, la llegada de fuertes episodios de calor en ciudades como Shanghái podría cambiar radicalmente este escenario. Si China reactiva sus importaciones de gas, Europa tendría que afrontar precios más elevados en un contexto especialmente delicado, con las reservas de gas almacenadas por debajo del 50% de su capacidad.
En este escenario, la estimación es que el precio de la electricidad para julio podría pasar de los 70 euros por megavatio hora (MWh) previstos inicialmente a una horquilla de entre 88 y 93 euros/MWh. Agosto podría situarse entre 90 y 95 euros/MWh, mientras que septiembre rozaría los 95 euros/MWh. De cumplirse estas previsiones, los consumidores afrontarían el verano más caro de los últimos años y pagarían prácticamente el doble que en 2019.
Por el contrario, si las temperaturas en Asia se mantienen contenidas y China no incrementa significativamente sus compras de GNL, los precios eléctricos podrían estabilizarse. En ese caso, julio se movería alrededor de los 85 o 86 euros/MWh y agosto y septiembre permanecerían en la franja de los 85 a 87 euros/MWh.
Los futuros eléctricos alcanzan máximos históricos
Las tensiones en el mercado energético también se reflejan en los futuros eléctricos. El tercer trimestre de 2026 acumula una subida del 43% desde enero y ha alcanzado un máximo histórico de 88,45 euros/MWh. Por su parte, los contratos correspondientes al cuarto trimestre han marcado esta semana otro récord, situándose en 92,50 euros/MWh.
Los expertos atribuyen esta situación a varios factores: la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, el lento ritmo de llenado de los almacenamientos europeos de gas y la posibilidad de que Asia absorba parte de los cargamentos de GNL que actualmente recibe Europa.
El petróleo Brent seguirá pendiente de China
El mercado petrolero tampoco escapa a esta dinámica. En ese escenario, se prevé que el barril de Brent se mantenga entre los 90 y los 105 dólares durante los próximos meses mientras persista la incertidumbre sobre la reapertura total del estrecho de Ormuz.
La consultora contempla incluso escenarios más tensionados, con precios de entre 115 y 135 dólares por barril si se reducen las reservas estratégicas o si se producen nuevas interrupciones en rutas clave para el comercio energético mundial, como el estrecho de Bab-el-Mandeb.
La evolución de la demanda energética china se perfila como uno de los grandes factores que determinarán tanto el precio de la luz como el coste del petróleo en la segunda mitad de 2026. La capacidad de Pekín para reactivar sus compras de energía podría marcar la diferencia entre una relativa estabilidad de los mercados o una nueva escalada de precios para hogares y empresas.
