La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se prepara para su primera reunión bajo el liderazgo de Kevin Warsh, prevista para este miércoles 17 de junio. Los analistas anticipan que la Fed mantendrá los tipos de interés sin cambios debido a la incertidumbre generada por la inflación y la guerra de Irán, que ha impactado notablemente los mercados energéticos.
Warsh, quien asumió la presidencia con el apoyo del presidente Donald Trump, ha moderado su postura inicial sobre la reducción de los tipos de interés, influenciado por la situación geopolítica actual. Durante su comparecencia ante el Senado, Warsh subrayó la independencia del banco central al afirmar: "El presidente nunca me pidió que me comprometiera a recortar los tipos de interés".
La inflación en Estados Unidos alcanzó un 4,2% en mayo, el nivel más alto en tres años, impulsada por la presión en los mercados petroleros debido al cierre del estrecho de Ormuz. Este contexto coincide con buenos datos laborales, como la creación de 172.000 empleos en mayo, superando las expectativas pese a que la tasa de paro se mantuvo en un 4,3%.
El mandato dual de la Fed, que busca el máximo empleo y la estabilidad de precios, complica la posibilidad de recortar los tipos de interés
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed, compuesto por 12 miembros, decide sobre la dirección de los tipos de interés y ya han surgido voces discrepantes sobre la actual política expansiva. Tres gobernadores ya expresaron su rechazo al lenguaje de la Fed que sugería futuras reducciones de tipos, a pesar de haber votado por mantener la tasa de referencia.
Jerome Powell, ex presidente del instituto emisor y actual gobernador, ha enfrentado críticas por su renuencia a bajar los tipos. Incluso Trump ha aceptado la complejidad de plantear una reducción antes del fin de la guerra de Irán, afirmando que "no se pueden analizar las cifras hasta que termine la guerra".
Las expectativas sobre las decisiones futuras de la Fed están divididas. Algunos analistas ven probable una normalización gradual de los tipos en el medio plazo, mientras otros apuntan a un posible incremento antes de fin de año debido a las presiones inflacionistas prolongadas por la guerra y sus consecuencias económicas.
La evolución de factores económicos clave, como la inflación, el mercado laboral y los índices del PMI, además de la posibilidad de nuevos aranceles, podría impulsar a la Fed a subir los tipos antes de concluir el año, según Edmond de Rothschild AM.
