La propuesta de reforma laboral del Gobierno de Portugal ha fracasado en el Parlamento después de que el partido de ultraderecha Chega se alió con la izquierda parlamentaria. La falta de acuerdo con el Ejecutivo de Luís Montenegro, el primer ministro, impidió que el proyecto 'Trabajo XXI' prosperara.
La reforma ha generado rechazo en diversos sectores de la población portuguesa y ha enfrentado la oposición de los sindicatos, que han convocado dos huelgas generales en los últimos seis meses para manifestar su descontento. Las diferencias entre el Gobierno y Chega se centran en cuestiones como la edad de jubilación, la recuperación de días de vacaciones, permisos para abuelos y la valoración de trabajadores por turnos, según informaciones de la agencia Lusa.
La propuesta 'Trabajo XXI' no ha logrado el respaldo necesario en el Parlamento portugués debido a la falta de acuerdo del Gobierno con el partido Chega
El líder de Chega, André Ventura, ha expresado en sus redes sociales que cualquier reforma laboral no debería facilitar despidos ni impedir jubilaciones a una edad adecuada. Mientras tanto, el Gobierno había planteado esta reforma con el objetivo de mejorar la competitividad y productividad del mercado laboral. Entre las medidas más controvertidas está la flexibilización de la negociación colectiva, la subcontratación tras despidos colectivos y la reducción de derechos de conciliación.
En una rueda de prensa tras la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en Bruselas, Montenegro afirmó que su administración no desistirá en el objetivo de dotar a Portugal con las condiciones necesarias para ser más competitivo, generar empleo y pagar mejores salarios.
Por otro lado, Tiago Oliveira, secretario general de la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), el mayor sindicato del país, celebró el resultado parlamentario y destacó que refleja el fracaso de la propuesta gubernamental.
