El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha calificado de "inaceptable" la actuación de la Policía Nacional tras la detención en Bilbao de dos hombres implicados en una agresión a un aficionado de la selección española. Este incidente ocurrió durante la final del Mundial de Fútbol que enfrentó a España y Argentina el pasado 19 de julio. Según Zupiria, la intervención policial excedió sus competencias.
En una entrevista con Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, Zupiria expresó su disconformidad con las detenciones, efectuadas por presuntos delitos de odio, desórdenes públicos y lesiones. Afirmó que la cuestión no surgió de la polémica, sino de los incidentes violentos ocurridos en varias localidades vascas durante el partido. La Ertzaintza detuvo a cinco personas y más de 50 están siendo investigadas, enfrentándose potencialmente a sanciones y procesos judiciales si se confirma su culpabilidad.
El consejero de Seguridad denuncia que intentar justificar la violencia con excusas políticas es inadmisible
Zupiria expresó su preocupación por aquellos que buscan legitimar el uso de la violencia bajo pretextos políticos, señalando a grupos minoritarios de extrema izquierda en Euskadi como responsables de fomentar estos actos. Destacó que es inadmisible aceptar excusas para la violencia, y añadió que tal comportamiento debe ser rechazado por la sociedad.
Con respecto al papel de la Policía Nacional, Zupiria indicó que su actuación tras los eventos de la final del Mundial fue inapropiada, subrayando que se ha informado al Gobierno central sobre la situación. Sostiene que cuestiones como éstas no deberían convertirse en un debate público, ya que se cuenta con foros adecuados para resolver cualquier desacuerdo entre las instituciones de seguridad.
Sobre las críticas de los sindicatos de la Policía Nacional, que acusaron a la Ertzaintza de tardanza en la investigación de las agresiones, Zupiria se limitó a afirmar que no entra en polémicas públicas con los sindicatos, dirigiéndose directamente a las autoridades centrales para resolver estas situaciones. Además, mencionó la preocupación ante la posibilidad de más detenciones, aunque opinó que este no debería ser el enfoque del debate. Considera esencial centrar la discusión en reencauzar estos incidentes conforme a los acuerdos políticos y legales establecidos.
