La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha instado al Gobierno español a tomar cartas en el asunto y dialogar con sus homólogos franceses para abordar el problema del tráfico en la frontera de Irun, en Gipuzkoa. Vaquero criticó a la alcaldesa de Irun, la socialista Cristina Laborda, acusándola de demagogia al insistir en que el problema no es la falta de infraestructuras viales en el municipio, sino las medidas impuestas por Francia que han convertido la frontera en un cuello de botella.
Vaquero destacó la necesidad de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez inicie conversaciones con el gobierno francés para aliviar las congestiones veraniegas que afectan a Irun y Bidasoaldea. Según la portavoz, las principales causas de estas retenciones son las restricciones y cierres de carriles implementados por las autoridades francesas en la zona fronteriza y en los alrededores de Biriatu.
El problema radica en que Francia ha creado un cuello de botella en la frontera, y miles de ciudadanos de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra están sufriendo las consecuencias
La portavoz del PNV subrayó que, según las previsiones, 2,7 millones de vehículos cruzarán la frontera este verano, un aumento del 6% respecto al año pasado. Gran parte de este flujo es tráfico internacional relacionado con la Operación Paso del Estrecho (OPE), con vehículos procedentes de África del Norte, Portugal y el sur de España que cruzan Euskadi hacia distintos destinos europeos.
Vaquero explicó que cuando la capacidad de paso se ve superada, las retenciones no solo afectan a la autopista AP-8, sino que el tráfico se desborda hacia Irun y otras vías de Gipuzkoa. Esto se agrava por las aplicaciones de navegación que redirigen vehículos por rutas alternativas y carreteras secundarias incapaces de soportar tal volumen de circulación.
Ante esta situación, la portavoz insistió en la necesidad de seguir mejorando las infraestructuras viales y la movilidad en toda Gipuzkoa, pero advirtió que pensar que los atascos se solucionan únicamente construyendo más carreteras es desviar la atención del problema real y sería irresponsable.
Vaquero abogó por la anticipación, coordinación y colaboración institucional para encontrar soluciones que beneficien a toda la ciudadanía. Según afirmó, las decisiones que restringen la capacidad fronteriza se toman en Francia, pero las consecuencias se sufren en el lado español. Llamó a establecer un mecanismo de cooperación estable para coordinar medidas antes de que las retenciones se vuelvan insostenibles.
Finalmente, solicitó una mayor participación del Gobierno español tanto en el diálogo con las autoridades francesas como en la búsqueda de soluciones coordinadas, subrayando la necesidad de que las autoridades españolas se involucren para reclamar a Francia medidas que agilicen el tránsito hacia el norte.
