El mercado laboral español atraviesa un momento de transformación marcado por la tecnología, la falta de ciertos perfiles cualificados y un cambio en las prioridades de las empresas. Así lo refleja el último informe Estado del mercado laboral en España 2025, elaborado por InfoJobs junto a Esade, que analiza más de 700.000 ofertas de empleo y ofrece una radiografía detallada de los salarios en nuestro país. Entre las conclusiones más relevantes destaca el crecimiento de los salarios en sectores como la sanidad, la tecnología y los puestos directivos, que se consolidan como los mejor remunerados en España.
Uno de los datos más llamativos del informe es el incremento de la demanda de empleo. Mientras que las ofertas publicadas apenas crecieron un 1% respecto al año anterior, el número de candidatos aumentó un 5%, alcanzando cifras récord. En total, se registraron más de 4,2 millones de demandantes activos y 136 millones de inscripciones en ofertas, lo que evidencia un mercado cada vez más competitivo, pero también más dinámico. En este contexto, el salario bruto medio de las ofertas publicadas se situó en 27.336 euros anuales, con un ligero crecimiento del 1% respecto a 2024.
Sin embargo, el verdadero foco del estudio está en los trabajos mejor pagados. En 2025-2026 se ha producido un cambio significativo: el sector sanitario ha escalado posiciones hasta situarse en lo más alto del ranking salarial. Los médicos especialistas del ámbito privado lideran la lista con un salario medio de 56.832 euros brutos anuales, tras experimentar un incremento notable del 12,4%. Esta subida responde, en gran medida, a la escasez de profesionales sanitarios en España y a la alta demanda de estos perfiles tanto en el sector público como en el privado.
Junto a ellos, otras profesiones sanitarias también destacan, como médicos generalistas (44.753 euros), farmacéuticos (43.677 euros) y odontólogos (41.520 euros). Este auge del sector salud refleja una tendencia clara: las profesiones vinculadas al cuidado humano y a servicios esenciales están ganando peso en términos salariales, en parte por la dificultad de automatización de estas tareas y por la necesidad constante de profesionales cualificados.
El segundo gran bloque lo conforman los perfiles tecnológicos. Puestos como arquitecto de sistemas TIC (51.789 euros) y arquitecto de software (50.048 euros) se sitúan en los primeros puestos del ranking. También destacan roles como consultor de seguridad TIC, científico de datos o ingeniero de telecomunicaciones, con salarios que rondan entre los 40.000 y los 41.000 euros anuales. Aunque estos perfiles siguen siendo muy bien remunerados, el informe apunta a una cierta estabilización en sus salarios, en parte debido al avance de la automatización y a la irrupción de la inteligencia artificial, que está transformando el sector.
Por otro lado, los puestos directivos continúan ocupando posiciones privilegiadas en la tabla salarial. Directores financieros, responsables de operaciones o cargos de gestión en áreas como producto o ventas superan en muchos casos los 50.000 euros anuales. Estos roles no solo requieren conocimientos técnicos, sino también habilidades de liderazgo, toma de decisiones y gestión de equipos, lo que justifica sus retribuciones más elevadas.
El informe también subraya un aspecto importante: no todas las ofertas incluyen información salarial, y en muchos casos el salario publicado es solo un punto de partida para la negociación. De hecho, en función del perfil y la experiencia, los sueldos pueden incrementarse alrededor de un 10% mediante negociación o complementos como bonus, incentivos o beneficios sociales.
Además, cada vez cobran más importancia las denominadas habilidades blandas. Competencias como la comunicación, la capacidad de negociación o el trabajo en equipo están adquiriendo un valor diferencial en el mercado laboral actual. En un entorno donde la automatización avanza rápidamente, estos factores humanos se convierten en elementos difíciles de sustituir por la tecnología, lo que influye directamente en la empleabilidad y en las condiciones laborales.
