La remuneración de los directores generales de las principales empresas en España ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando un incremento del 16% en el último año. Este aumento contrasta con el escaso 3,6% de subida en el sueldo medio de los trabajadores desde 2019. Así lo destaca el análisis de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y Oxfam Intermón, publicado en el contexto del Día Internacional de los Trabajadores, celebrado el 1 de mayo.
El informe revela que los directores generales de estas compañías perciben ingresos 98 veces superiores al sueldo medio del país, lo que significa que un empleado necesitaría trabajar casi un siglo para igualar lo que estos ejecutivos ganan en un año. Figuras destacadas como Bernard Arnault, propietario de LVMH, y Amancio Ortega, de Inditex, destacaron en 2025 con ingresos de 3.800 y 3.700 millones de dólares, respectivamente.
La remuneración de los altos ejecutivos alcanza niveles muy distantes de los ingresos de los trabajadores promedio, subraya el informe.
La riqueza de los multimillonarios en España también ha aumentado considerablemente, creciendo un 29,5% en el último año, lo cual representa el 13,8% del PIB distribuido entre 44 multimillonarios, nueve más que el año pasado.
A nivel global, la riqueza de los milmillonarios alcanzó cifras récord en 2026, con un crecimiento de 4 billones de dólares, equivalente a 3,4 billones de euros. Esto supera en 1,5 billones lo ganado por los 4.100 millones de personas más pobres del mundo. En el último año, surgieron 400 nuevos milmillonarios, 45 de ellos vinculados al auge de la inteligencia artificial.
El informe también llama la atención sobre la distribución de dividendos, con cerca de 1.000 milmillonarios colectivamente percibiendo 79.000 millones de dólares en dividendos en 2025, equivalente a unos 2.500 dólares por segundo. Ante este panorama, Oxfam Intermón sostiene que es necesario que los gobiernos regulen la remuneración de los directivos y establezcan impuestos justos a los más ricos, asegurando además que los salarios mínimos se ajusten a la inflación para garantizar una vida digna.
La brecha salarial sigue siendo otro punto crítico, especialmente entre géneros, con una desigualdad del 16% en promedio dentro de estas empresas, implicando que las mujeres dejan de cobrar desde noviembre cada año. Desde 2019, los salarios reales de los trabajadores han disminuido un 12%, lo que se traduce en 108 días de trabajo no remunerado, de los cuales 31 corresponden solo al último año.
En comparación, los sueldos de los directores generales han pasado de una media de 5,5 millones de dólares en 2019 a 8,4 millones en 2025, lo que supone un incremento del 54% en términos reales. Esta disparidad se reflejó principalmente en cuatro grandes empresas, incluida Blackstone, que informaron remuneraciones para sus directores generales superiores a los 100 millones de dólares en 2025.
