La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha lanzado una advertencia contundente sobre el recorte del 18% en las ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC), propuesta por la Comisión Europea para el periodo 2028-2034. Según el comunicado de COAG, esta reducción tendría un impacto «devastador» en la viabilidad de las pequeñas y medianas explotaciones agrarias y afectaría directamente al presupuesto de millones de familias europeas.
El ajuste previsto a partir de 2028 resultaría en una pérdida directa de 877,5 millones de euros en las rentas agrarias. Para compensar, los productores se verían obligados a incrementar un 2,32% en los precios en origen. Sin embargo, debido a la estructura de la cadena alimentaria, donde los aumentos se «trasladan con rapidez», es probable que este ajuste se multiplique hasta el consumidor final.
Con la desregulación del mercado que acompaña a la reforma de la PAC, COAG destaca que se intensificará la especulación con los precios. La subida del precio de venta al público podría variar entre un 6,5% y un 9,3%, impactando notablemente el gasto del hogar. Para un consumo medio anual de 5.391 euros en alimentos y bebidas no alcohólicas, esto supondría un aumento de más de 350 euros anuales por hogar en un escenario conservador, y hasta más de 501 euros en un escenario pesimista.
«El campo no puede seguir siendo la variable de ajuste de la tabla excell de la UE. Un recorte así no sólo asfixia a los agricultores y ganaderos, sino que golpea de lleno a los consumidores y pone en peligro el acceso a alimentos de calidad a precios razonables. Es demencial priorizar tanques frente a patatas», ha subrayado el secretario general de COAG, Miguel Padilla.
Ante esta situación, más de 10.000 agricultores y ganaderos europeos planean manifestarse en Bruselas el 18 de diciembre, protestando contra el «hachazo» al presupuesto agrario, la reforma de la PAC, los acuerdos de libre comercio, y la burocracia asfixiante. COAG ha asegurado su participación, con una notable delegación encabezada por su secretario general, Miguel Padilla, uniéndose a la movilización promovida por COPA-Cogeca.
COAG ha recalcado que el impacto de este encarecimiento sería especialmente grave para los hogares con menos recursos, quienes dedican una mayor parte de sus ingresos a gastos fundamentales. Además, podría acelerar el cambio hacia alimentos más económicos y menos saludables, comprometiendo la calidad alimentaria de la dieta mediterránea.
