El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha moderado el debate en torno a la designación de un enviado especial de la Unión Europea para negociar con Rusia el fin de la guerra en Ucrania. En sus declaraciones, el ministro ha destacado que lo fundamental no es la persona que se elija, sino el enfoque que se adopte, insistiendo en la importancia de que los estados miembros hablen "con una sola voz".
Albares ha explicado que la consideración sobre cómo se representará a Europa en posibles conversaciones con Moscú todavía está en una fase muy preliminar. El avance debe coordinarse con Ucrania, subrayó, en medio de las especulaciones recientes sobre posibles candidatos para asumir el rol de enviado especial, como la excanciller alemana Angela Merkel o el expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi. Pese a reconocer las capacidades de estas personalidades, el ministro aclaró que ninguno de ellos ha estado cerca de ser considerado oficialmente para tal puesto.
El enfoque tiene que ser una sola voz, no importan los nombres, aseguró el jefe de la diplomacia española
Albares también planteó que tal vez no sea necesario nombrar a un enviado especial debido a que la Unión Europea ya cuenta con sus propias instituciones y canales diplomáticos, citando como ejemplo a la actual Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas. Según el ministro, podría tratarse de una figura individual o de una plataforma de países, pero es crucial que los Veintisiete miembros actúen unidos.
Además, el ministro subrayó la necesidad de alinearse con las posiciones de Ucrania, recalcando que es un país soberano con un gobierno democráticamente elegido. "Si nos animan a tener voz ante Rusia, creo que es lo correcto", concluyó Albares.
