El Ibex 35 cerró la sesión del viernes en los 17.074,4 puntos, después de caer cerca de un 1%. Este descenso se enmarca en una semana de notable volatilidad, influenciada por el conflicto en Oriente Próximo entre Israel y Estados Unidos por un lado, e Irán por el otro. Durante esta semana, el índice español se corrigió acumulando una caída del 7,01%, el peor registro semanal en los últimos cuatro años, desde la caída de más del 9% registrada a comienzos de marzo.
La reciente escalada del conflicto en Oriente Próximo, con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, ha generado incertidumbre en los mercados globales. Según Javier Cabrera, analista de XTB, este ataque ha desencadenado movimientos significativos en el mercado, especialmente con el aumento del precio del petróleo. El barril de Brent, por ejemplo, alcanzó los 85 dólares, con perspectiva de llegar a los 100.
El conflicto ha tenido un impacto directo en múltiples mercados. En el ibérico, el valor más destacado del Ibex 35 este viernes fue Telefónica, con un alza del 2,89%. En contraste, Grifols lideró las caídas con un 3,36% menos. A nivel europeo, otros índices también mostraron caídas: Londres disminuyó un 1,33%, París un 0,86%, Fráncfort un 1,13%, y Milán un 1,14%.
La industria naviera también ha reaccionado. La empresa danesa Maersk suspendió temporalmente ciertos servicios que conectan Oriente Próximo con otras regiones, citando la amenaza a la seguridad de la navegación en el golfo Pérsico.
Con el precio del petróleo en ascenso, superando los 91 dólares por barril, las preocupaciones sobre el aumento de la inflación están en crecimiento. Según Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), un incremento del 10% en el precio de la energía sostenido durante un año podría aumentar la inflación en cuatro décimas, mientras que afectaría el crecimiento económico en una o dos décimas.
El rendimiento del bono español a 10 años ascendió al 3,346%, mientras que la prima de riesgo avanzó hasta los 48,8 puntos básicos
Este cambio financiero se suma a las tensiones geopolíticas, afectando las expectativas del Banco Central Europeo (BCE) y llevando a los mercados a considerar la posibilidad de una subida de tipos para fin de año.
En cuanto a la reacción de los activos refugio como el oro, su valor ha permanecido estable en torno a los 5.150 dólares, mientras que la plata ha decrecido un 6% en comparación con la semana anterior. El bitcoin, por otro lado, ha aumentado un 2% en la semana, mostrando una demanda estructural real.
Finalmente, el dólar estadounidense ha ganado terreno frente al euro, cotizándose a 1,158 dólares por euro. Este comportamiento ha sido impulsado por su liquidez y las condiciones del mercado energético, así como por las expectativas de políticas de la Reserva Federal.
