La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció recientemente una nueva estrategia para el desarrollo de reactores nucleares modulares pequeños, lo que promete transformar el paisaje energético de Europa a partir de los años 2030. Durante una cumbre sobre energía en París, Von der Leyen subrayó que estos reactores podrían ser clave junto a las centrales nucleares tradicionales para crear un sistema energético más flexible.
La estrategia de la Comisión Europea se fundamenta en tres grandes áreas: simplificación del marco regulatorio, promoción de nuevas inversiones y el fortalecimiento de la cooperación entre los Estados miembros para desarrollar el sector a nivel continental. En el ámbito financiero, se ha propuesto establecer una garantía de 200 millones de euros, financiada por ingresos del sistema europeo de comercio de emisiones, para impulsar el sector privado en el desarrollo de tecnologías nucleares innovadoras.
Von der Leyen destacó la importancia de reducir el riesgo de estas inversiones y animar a más inversores a sumarse
El anuncio pone de relieve una preocupación mayor: el elevado coste de la electricidad en Europa, que según Von der Leyen, es un obstáculo para la competitividad industrial del continente. La transición hacia energías más limpias y accesibles es fundamental para el desarrollo de nuevas tecnologías como la robótica y la inteligencia artificial, que requerirán de electricidad abundante y barata.
Von der Leyen también destacó la vulnerabilidad de Europa debido a su dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, subrayando la necesidad de apostar por fuentes de energía propias como las renovables y la nuclear. «No es una elección entre una u otra. Es en combinación cuando son más poderosas», afirmó, aludiendo a la complementariedad de ambas fuentes.
En este contexto, la presidenta consideró un error estratégico el relego de la energía nuclear en Europa, recordando que en los años 90, un tercio de la electricidad europea provenía de dicha fuente. Actualmente, la cifra ha disminuido a cerca del 15%, lo que plantea la necesidad de recuperar el liderazgo en las tecnologías nucleares de nueva generación. Von der Leyen vislumbra a los reactores modulares pequeños como una potencial nueva industria europea, afirmando que podrían convertirse en una exportación de alta tecnología y valor añadido.

