Las grandes tendencias que marcarán el año giran en torno a sostenibilidad, inteligencia artificial y activos alternativos. Para Inverco, desde el sector de la gestión de activos, el diagnóstico es claro: “Sin ánimo de ser repetitivo, es probable que la inversión sostenible recupere el protagonismo en el interés inversor de 2026. De hecho, la inversión en Fondos con criterios de sostenibilidad continúa consolidándose, y ya casi el 40% del total de patrimonio de los Fondos de Inversión se alinea con este tipo de criterios sostenibles”.
“Además, la adaptación a la nueva normativa sobre sostenibilidad, lo que se ha dado en llamar SFDR 2.0, mantendrá ‘entretenidos’ tanto a la oferta de producto sostenible (gestoras de Fondos de Inversión) como al inversor que demanda soluciones de inversión sostenibles, gracias a este nuevo enfoque implícito en la normativa, pasando de un régimen de divulgación a un sistema de clasificación de productos con criterios mínimos claros y comparables”, añaden desde la patronal de las instituciones de inversión colectiva (IIC).
Y aseguran que el impacto de la IA será igualmente profundo: “Tampoco olvidemos las nuevas oportunidades que va a generar la IA, tanto en la adopción de soluciones en la cadena de valor del proceso de inversión, como en la propia inversión directa en sector tecnológico orientado hacia la IA. En este sentido, los activos digitales se van a configurar como posible alternativa de inversión, con la tokenización de activos ilíquidos que van a permitir mejorar su iliquidez”.
Asimismo, la diversificación seguirá impulsando nuevas estrategias. “Lo que es seguro es que la inversión en activos alternativos y mercados privados van a seguir consolidándose como opción en las carteras de los Fondos de Inversión en 2026, impulsados por la búsqueda de diversificación y rentabilidad adicional”, señalan desde Inverco.
FONDOS: CONSERVADURISMO CON SEÑALES DE CAMBIO
El mercado español continúa dominado por la prudencia, aunque empiezan a detectarse cambios. En este sentido, Inverco señala que “aunque las categorías más conservadoras (renta fija corto y largo plazo) continúan liderando el ranking de entradas netas, se han observado en los últimos meses dos tendencias a tener en cuenta: en primer lugar, y tras muchos meses con entradas netas de dinero en monetarios, en diciembre 2025 y enero 2026 se registraron salidas en estos fondos”.
“Por otra parte, en los últimos meses, se ha observado un creciente interés por fondos perfilados (globales) y mixtos. De hecho, en los últimos cinco meses, las entradas netas de dinero en fondos mixtos ha sido de 4.116 millones de euros, y en fondos globales (principalmente perfilados), 1.069 millones”, apuntan desde la patronal. Uno de los cambios estructurales más relevantes es el progresivo trasvase del ahorro desde depósitos hacia productos de inversión. Según Inverco, “aunque el volumen del efectivo acumulado por las familias en depósitos/cuentas no ha descendido debido al ahorro generado (es decir, la renta disponible menos lo que se consume), las nuevas adquisiciones de Fondos de Inversión han supuesto la mayor parte de las operaciones hechas por los hogares durante 2025, muy superior a los depósitos y desde luego muy superior a por ejemplo la adquisición de activos financieros de forma directa (acciones o bonos)”.
La patronal añade que “todo esto quiere decir que los hogares españoles consolidan la confianza en los Fondos de Inversión frente a otras alternativas, incluida las cuentas/depósitos. Incluso los perfiles más conservadores, con una mínima tolerancia al riesgo se están empezando a decantar por Fondos de Inversión de perfil conservador: al fin y al cabo, la rentabilidad media neta de gastos y comisiones ofrecida en 2025 por los fondos fue del 4,9%, frente al tipo medio de los nuevos depósitos que a finales de año apenas alcanzaba el 1,6%”.
UN INVERSOR MÁS PACIENTE, PERO AÚN CONSERVADOR
Tal y como recoge el Observatorio Inverco, el perfil del inversor también evoluciona. Según la última encuesta sobre la “Visión de los partícipes en Fondos de Inversión”, elaborada por el Observatorio Inverco, el partícipe medio en fondos en España tiene un perfil conservador (aunque sube ligeramente el porcentaje de partícipes que invierten en renta variable), pertenece a la Generación X o a la de los baby boomers (es decir, en torno a 55 años) y acumula menos de 30.000 euros en este producto, aunque crecen los millennials (35-40 años) que ya representan casi un tercio del total de partícipes.
Muy interesante es el matiz del horizonte temporal. Frente al cortoplacismo que caracterizaba al partícipe español hace unos años, en la actualidad el partícipe invierte con una duración media de 6,1 años, muy superior a la de hace apenas 10 años. Aunque la digitalización es un fenómeno inexorable, tanto a la hora de informarse sobre el instrumento como en la contratación del mismo, aún la mayoría (57%) contrata en la oficina bancaria, frente al 28% que opta por la web o plataforma de internet.
RIESGOS, FISCALIDAD Y EL RETO DEL LARGO PLAZO
El entorno presenta riesgos relevantes. Desde Inverco advierten de que, después de varios años con rentabilidades muy atractivas, la probabilidad de correcciones en mercado es clara. No obstante, “este mismo argumento era válido a principios de 2025 y al final del ejercicio todos los activos, incluido por supuesto los Fondos ofrecieron rentabilidades muy positivas, por lo que quien se dejó llevar por un exceso de prudencia perdió una oportunidad de rendimiento importante”.
“La ventaja de los Fondos de Inversión es que, al estar gestionada por profesionales, es capaz de generar rendimientos positivos incluso en momentos de elevada volatilidad. Por ello la recomendación sería mantener posiciones y dejarse asesorar por profesionales. Y mucho más en un entorno como el actual donde los riesgos geopolíticos también deben ser valorados”, destacan.
Inverco subraya que la educación financiera es vital para que el ciudadano sea consciente de los riesgos que plantea (en cuanto a suficiencia de las pensiones públicas) la evolución demográfica de la sociedad española, y como tal, intentar dar soluciones, reforzando la idea de la importancia del ahorro privado a largo plazo.
“Obviamente, las palancas fiscales son imprescindibles: el ahorrador (y sobre todo las generaciones más jóvenes) necesitan incentivos fiscales que les ayuden a tomar decisiones de ahorro. Por poner un ejemplo, la reducción del límite máximo de aportación a Planes de Pensiones Individuales hasta 1.500 euros anuales (frente a los 8.000 de 2020), ha supuesto la pérdida de 12.500 millones de euros de ahorro para la jubilación. La restitución de los límites previos resulta esencial para no seguir perdiendo ahorro”.
