El presidente y consejero delegado de Iberia, Marco Sansavini, ha afirmado que a pesar del conflicto en Oriente Próximo y el correspondiente aumento en el precio del combustible, la aerolínea no comprometerá las inversiones fundamentales establecidas en su Plan de Vuelo 2030, centrado en el desarrollo de la flota y la expansión de su red con nuevas rutas. Estas declaraciones fueron realizadas en el IV Forum sobre liderazgo empresarial y directivo del Madrid Leaders Forum, celebrado en el Auditorio Mutua Madrileña.
Durante el evento, Sansavini subrayó que el impacto del conflicto es especialmente significativo para la aviación, ya que el 40% del producto refinado del sector pasa por el estrecho de Ormuz. También advirtió que incluso si la guerra finalizara pronto, la recuperación de los costes de combustible sería una cuestión de medio a largo plazo, debido al tiempo necesario para restablecer el proceso de suministro.
Iberia tiene asegurado el suministro de carburante para el verano y los precios vigentes serán respetados.
Sansavini destacó que IAG, el grupo al que pertenece Iberia, mantiene una cobertura del 70% en combustible y ha anunciado un gasto adicional de 2.000 millones de euros para el conjunto de 2026, alcanzando los 9.000 millones de euros. Al ser cuestionado sobre posibles riesgos para la operativa del verano, el CEO garantizó que no se prevén cancelaciones ni se aplicarán recargos en este sentido gracias a la transformación que ha experimentado la compañía en la última década.
En el ámbito económico, Iberia reportó un beneficio de explotación de 164 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa un incremento del 20% comparado con el mismo periodo del año anterior. Los ingresos totales alcanzaron los 1.808 millones de euros, registrando una ligera caída del 1,1%, aunque el ingreso por pasajero aumentó un 4,5%, situándose en 1.352 millones de euros. En términos de capacidad, la aerolínea redujo sus asientos-kilómetro ofertados (ASK) en un 1,1% en los primeros tres meses del año.
