Renault y los sindicatos se reunirán nuevamente este jueves para continuar las negociaciones del nuevo convenio colectivo. La última reunión dejó sentimientos encontrados: mientras Renault valoró ciertos avances, los representantes de los trabajadores calificaron las propuestas de la empresa como tibias. Esta próxima negociación será la quinta, tras haberse constituido formalmente la comisión negociadora a inicios de marzo.
En la reunión anterior, la Dirección de Renault aceptó algunos aspectos sociales propuestos por los sindicatos, pero hizo hincapié en la necesidad de abordar medidas para reducir el absentismo, junto a incapacidades temporales y licencias, que dificultan una organización racional. La empresa destacó que es fundamental seguir acercando posturas para optar a las futuras adjudicaciones de vehículos.
Renault expresó su voluntad de avanzar al aceptar ciertas propuestas sindicales, como un aumento del 10% en las condiciones económicas para el teletrabajo, mejorar las condiciones de adquisición de vehículos y renting, y elevar el préstamo para adquisición o reforma de vivienda de 9.000 a 12.000 euros. Además, considera viable avanzar con un Plan de Movilidad sostenible y revisar artículos del convenio sobre penalizaciones disciplinarias.
La empresa, sin embargo, expresó su preocupación por las dificultades organizativas y pidió acordar procedimientos que atenúen las consecuencias del absentismo
Renault también deseó continuar con la venta de piezas sobrantes revisando su uso, igualar la aportación mínima a la Mutua, y mantener el premio de antigüedad y una ayuda a las víctimas de violencia de género. No obstante, la empresa insistió en que las solicitudes de ampliar permisos no pueden ser atendidas debido al aumento del absentismo, que ha crecido un 97.95% desde 2019.
Los sindicatos criticaron el acercamiento tibio de Renault y rechazaron la criminalización del absentismo. UGT calificó de parcial el análisis de la empresa y exigió un enfoque integral que incluya condiciones de trabajo y la presión laboral. Asimismo, Comisiones Obreras valoró el primer acercamiento pero lo consideró insuficiente.
El Sindicato de Cuadros y Profesionales (SCP) notó un espíritu negociador, aunque posturas muy alejadas. CGT también calificó de tibios los avances y criticó la falta de análisis del absentismo, mientras que CSIF acusó a Renault de intentar arrebatar derechos consolidados.
Finalmente, los sindicatos insistieron en que conocer el Plan Industrial de Renault es esencial para avanzar en la negociación
Esta reunión será crucial para definir la dirección futura de las relaciones laborales dentro de Renault, con el objetivo compartido de alcanzar una solución equitativa y sostenible que beneficie tanto a la empresa como a los trabajadores.
