El mercado del gran consumo en España ha experimentado un notable crecimiento en los primeros meses de 2026, con un aumento del 5,4% en valor y un 2,4% en volumen hasta abril, según datos de Nielsen IQ. Este repunte se debe en gran medida al incremento poblacional y a los cambios en los hábitos de compra de los consumidores.
El informe resalta que el precio promedio de la cesta de la compra ha experimentado una moderada subida del 2,8%, comparado con el 3,2% del año anterior. Este crecimiento en el volumen del gran consumo ha sido impulsado principalmente por el aumento demográfico, donde destaca que la población extranjera representa ya el 15% del total en España, consolidándose como un motor clave del consumo.
Los hogares españoles están realizando más visitas a puntos de venta, pero con cestas más pequeñas y un control más riguroso del gasto por acto de compra. Las categorías de productos que lideran el crecimiento del mercado están relacionadas con el cuidado personal, la salud y la conveniencia, destacando el incremento en productos como el kéfir, el requesón y el café en grano.
El consumidor se muestra dispuesto a pagar más por productos frescos sin conservantes y por opciones saludables, al igual que valora las soluciones de conveniencia
Por canales, se observa un auge significativo en formatos de proximidad y comercio 'online'. Las ventas en 'e-commerce' han crecido un 12,6% en volumen, mientras que los supermercados pequeños y la perfumería han visto incrementos considerables. El segmento de 'listo para comer' también destaca, alcanzando un valor de 3.750 millones de euros con un crecimiento del 11% respecto al año anterior.
El estudio de Aecoc también anticipa ciertos desafíos económicos. La incertidumbre geopolítica está afectando a las perspectivas empresariales, con un 86% de las empresas del sector del gran consumo esperando una caída del consumo hacia final de año. Además, el aumento de los costes en aprovisionamiento, energía y transporte preocupa a la mayoría de las compañías, impulsándolas a revisar sus planes comerciales y ser más cautelosas en sus inversiones.
Frente a este entorno adverso, las empresas se enfocan en la innovación y en estrategias para impulsar el crecimiento. La inteligencia artificial se está implementando como herramienta estratégica, mientras que la omnicanalidad y el crecimiento del 'e-commerce' continúan avanzando.
En definitiva, el mercado de consumo se transforma rápidamente, con empresas adaptándose a nuevos hábitos de consumo y encontrando oportunidades en momentos de consumo emergentes. Este cambio requiere una planificación flexible y un enfoque proactivo hacia la innovación y la digitalización.
