El Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, uno de los mandos principales del Ejército de Irán, ha declarado el cierre del estrecho de Ormuz a todas las embarcaciones, incluidos los petroleros y buques mercantes. La medida sigue a una serie de ataques llevados a cabo por el Ejército de Estados Unidos contra objetivos en la República Islámica.
Ante estos ataques, el cuartel ha emitido un comunicado, difundido por la agencia de noticias Tasnim, en el que señala que "cualquier barco" que intente cruzar el estratégico paso que conecta los golfos Pérsico y de Omán será "objeto de ataques". Además, ha advertido que las Fuerzas Armadas iraníes darán una respuesta "contundente y decisiva" a cualquier agresión de las fuerzas estadounidenses.
La Guardia Revolucionaria iraní, por su parte, ha hecho eco de esta decisión, justificándola por las "repetidas violaciones" del alto el fuego pactado en abril con Washington. Han insistido en que ningún buque debe abandonar su fondeadero en el golfo Pérsico y el mar de Omán, y que acercarse al estrecho de Ormuz sería visto como una colaboración con el enemigo.
El estrecho de Ormuz, por donde circula una cuarta parte del petróleo y gas mundial, está ahora cerrado a las embarcaciones debido al conflicto entre Irán y Estados Unidos
En contraposición, el Mando Central del Ejército de Estados Unidos ha desmentido el cierre del estrecho, asegurando que buques mercantes continúan operando en la zona. Durante la noche del miércoles, Estados Unidos informó de nuevos ataques "en legítima defensa" tras agresiones iraníes contra bases estadounidenses en Bahréin, Jordania y Kuwait. Según fuentes iraníes, estas acciones han provocado al menos dos heridos en el sur de Irán.
El conflicto ha impactado en los mercados energéticos, incrementando los precios del petróleo. A pocas horas de la apertura de las Bolsas europeas, el precio del petróleo Brent subía aproximadamente un 0,6%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumentaba cerca del 0,9%. Este contexto de incertidumbre en Oriente Próximo se suma a las expectativas por la reunión del Banco Central Europeo, donde se anticipa una subida de los tipos de interés, lo que apunta a aperturas negativas en las Bolsas europeas.
