El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado que existe un "desconocimiento" respecto a la realidad migratoria en España. Sus declaraciones llegan tras las críticas de varios líderes de la Unión Europea sobre la medida de regularización de migrantes adoptada por su Ejecutivo, la cual consideran perjudicial para el conjunto de los socios comunitarios. Durante una rueda de prensa posterior a la cumbre del Consejo Europeo, Sánchez se mostró dispuesto a debatir sobre el tema y subrayó las experiencias de éxito de la política migratoria española.
El líder del Gobierno español destacó que, debido a la lengua y cultura compartida, la mayoría de los migrantes que solicitan regularización en España son latinoamericanos y tienden a quedarse en el país, sin trasladarse a otras naciones europeas. "Las personas que ya viven aquí y contribuyen al desarrollo económico de nuestro país merecen los mismos derechos que cualquier otro ciudadano", afirmó Sánchez.
Además, el presidente español rechazó la política de los centros de deportación acordada por la Unión Europea, tildándola de ineficaz. Aseguró que la solución para controlar los flujos migratorios irregulares y enfrentar el invierno demográfico pasa por colaborar con los países de origen y tránsito, como Marruecos, Mauritania y Senegal.
Pedro Sánchez defiende que las políticas de regularización en España son un ejemplo exitoso y llama a la cooperación internacional en materia migratoria para lograr un enfoque constructivo y respetuoso
Las declaraciones de Sánchez surgen en el contexto de un próximo debate en el Consejo Europeo sobre migración en octubre. Esta discusión profundizará en un tema que ha provocado marcadas diferencias entre los miembros de la Unión. El presidente del Consejo, António Costa, había evitado previamente abordar el asunto en profundidad.
El reciente intercambio de opiniones comenzó cuando la primera ministra de Dinamarca felicitó a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, por aprobar la medida de los campos de deportación. Sánchez, en respuesta, defendió nuevamente sus posturas sobre la migración y se opuso a la política de deportación fuera de la Unión Europea, lo que generó críticas por parte de otros líderes europeos sobre la política de regularización de migrantes aprobada por España.
