Ángel Villamor, director de Clínica iQtra, ha advertido sobre los graves peligros que representa el golpe de calor, especialmente durante la primera ola de calor que España está experimentando este verano. Este fenómeno, que puede llevar a la pérdida de la capacidad del cuerpo para regular su temperatura, constituye una urgencia médica recurrente que cada año exige numerosas atenciones sanitarias.
Villamor subraya que la hidratación es la mejor herramienta de prevención contra el golpe de calor. "Cuando sentimos sed, el proceso de deshidratación ya ha comenzado. Lo correcto es beber agua de forma regular a lo largo del día, aunque no tengamos sensación de sed", afirma. De hecho, en competiciones deportivas como el Mundial de fútbol, se han instaurado pausas de hidratación para los jugadores. "Si deportistas de élite necesitan detenerse para beber agua, es una buena señal de que todos deberíamos tomarnos mucho más en serio la hidratación durante estos días", destaca.
El golpe de calor no suele aparecer de forma repentina, sino que el cuerpo suele avisar antes
Villamor explica que signos como un dolor de cabeza intenso, mareos, debilidad, respiración acelerada, calambres musculares, confusión o una sensación de agotamiento desproporcionada no deben ser ignorados. En situaciones más graves, pueden manifestarse vómitos, pérdida de consciencia o convulsiones. Ante la sospecha de un golpe de calor, Villamor resalta la importancia de actuar rápidamente: "Lo primero es llamar al 112, trasladar a la persona a un lugar fresco o con sombra y comenzar a bajar la temperatura corporal cuanto antes".
Indica que los puntos donde la aplicación de frío es más efectiva son la cabeza, el cuello, las axilas y las ingles, y aconseja retirar el exceso de ropa y usar agua, ventiladores o abanicos para favorecer el enfriamiento. Asimismo, los expertos recomiendan evitar la actividad física intensa durante las horas más calurosas del día, usar ropa ligera y buscar espacios frescos cuando sea posible.
"El golpe de calor es una de las urgencias médicas más prevenibles del verano. Escuchar al cuerpo, hidratarse correctamente y actuar rápido ante los primeros síntomas puede marcar la diferencia", concluye Villamor.
