La empresa Turner, filial estadounidense de la española ACS, junto a Gilbane, ha finalizado la construcción del nuevo estadio Highmark en Orchard Park, Estados Unidos, que servirá como sede para el equipo de fútbol americano Buffalo Bills. El proyecto, que ha representado una inversión de 2.100 millones de dólares (1.835 millones de euros), es considerado el mayor de su tipo en la historia del oeste del Estado de Nueva York y proporcionará un moderno recinto de entretenimiento al aire libre. Su primer evento público será el 8 de agosto, con el partido inaugural de práctica de los Buffalo Bills.
El estadio ha sido construido por una empresa conjunta de Gilbane-Turner y diseñado por los Buffalo Bills en colaboración con Legends y el estudio de arquitectura Populous. Un total de 6.000 empleados especializados participaron en el proyecto, dedicando cerca de 5 millones de horas de trabajo para completar la obra. Con sus 35 metros de altura, casi el doble que el anterior estadio, el nuevo Highmark Stadium ofrece vistas al lago Erie, al centro de Buffalo y a las colinas de Boston. Preparado para enfrentar los inviernos del oeste de Nueva York, el recinto tiene una capacidad para 60.108 espectadores, garantizando la comodidad de los aficionados.
La construcción del nuevo estadio Highmark marca un testimonio del espíritu trabajador del oeste de Nueva York y promete tener un impacto duradero en la comunidad
Carl Stewart, director de Gilbane-Turner y vicepresidente de Turner Construction Company, resaltó que la creación de un estadio de tal magnitud requirió una colaboración e innovación extraordinarias de miles de personas durante años. "Nuestro equipo trabajó junto con los Buffalo Bills, Gilbane, el estado de Nueva York, el condado de Erie, socios comerciales y la comunidad local para crear un recinto de primer nivel que refleja la pasión de los aficionados de los Bills y la fortaleza del oeste de Nueva York", subrayó Stewart.
Por su parte, John LaRow, director de Gilbane-Turner y vicepresidente sénior de Gilbane Building, destacó que el nuevo estadio es fruto de millones de horas de trabajo de empresas locales y profesionales cualificados. "Hemos colaborado con los Bills, la administración de Hochul, el estado de Nueva York y el condado de Erie para hacer realidad este extraordinario complejo", afirmó LaRow, añadiendo que están ansiosos por que los aficionados disfruten de su nuevo hogar este año y en las próximas décadas.
