Los analistas prevén que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) no alterará los tipos de interés en su reunión de este miércoles. A pesar de la mejora en los datos de inflación y empleo, la entidad se mantendrá alerta debido a la incertidumbre originada por la situación en Oriente Próximo, con el precio del petróleo alcanzando máximos recientes. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed, en su última reunión, decidió mantener los tipos de interés en un rango del 3,50% al 3,75%, aunque algunos de sus miembros ya han mostrado inclinación hacia un incremento de los mismos.
El panorama ha cambiado desde la reunión de junio, que coincidió con la firma de un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que parecía encaminarse hacia una resolución del conflicto. Sin embargo, las tensiones han resurgido con ataques en la región. En Estados Unidos, la inflación se moderó del 4,2% en mayo al 3,5% en junio, y el desempleo se redujo al 4,2%, aunque con una baja creación de empleo. Con estas cifras, los mercados no anticipan cambios en la tasa de referencia de la Fed, aunque las expectativas sobre la inflación y la situación en Irán mantienen al FOMC dividido entre quienes abogan por una política más restrictiva y quienes no ven imperativa aún una subida de tipos.
Los riesgos al alza, derivados de los precios de la energía y de los aranceles, vuelven a dominar los titulares
El responsable de Multi-Asset Solutions en Zürcher Kantonalbank, Roger Rüegg, expresó que es poco probable que la reunión de política monetaria de la Fed bajo el liderazgo de Kevin Warsh presente cambios destacados. La inflación de junio fue menor de lo esperado, lo que ha aliviado la presión sobre la Fed, y se espera que mantenga la tasa de interés. Por su parte, el economista jefe de DWS para Estados Unidos, Christian Scherrmann, advirtió sobre posibles riesgos emergentes debido al aumento de precios y aranceles, que podrían desencadenar una subida de tipos antes de fin de año.
Cristina Gavín Moreno, jefa de renta fija de Ibercarja Gestión, señaló que la Fed quiere más claridad sobre el crecimiento, empleo y precios antes de avanzar con una subida de tipos. El tono es optimista, y aunque el mercado anticipa un aumento en el tipo de intervención antes de 2026, podría posponerse al último trimestre. Los mercados observan atentamente los cambios en la comunicación del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, aunque se descarta que una posible reducción de información altere las expectativas de un endurecimiento futuro. Analistas de ING, James Knightley y Chris Turner, estiman una subida de tipos en septiembre, pese a la falta de información detallada del FOMC.
