Macroeconomía

La actividad acompaña a la economía española. Se esperaba cierta ralentización a finales del año pasado, que continuaría en los primeros meses de este año. Sin embargo, dicha ralentización no fue tal y la economía española mantiene cierta fortaleza, según prevé la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), que eleva sus previsiones. De esa forma, el PIB español crecerá el 1,8% este año, tres décimas por encima de lo que Funcas había previsto anteriormente. Mientras, en 2025 el ascenso será del 2%. No obstante, la deuda parece persistir, mientras que la inversión preocupa a los expertos. El propio Carlos Ocaña, director general de Funcas, cree que este es uno de los puntos débiles de la economía española. De hecho, ha advertido de que si ese déficit inversor no se corrige, se verá afectado el crecimiento a medio y largo plazo y resultará mucho más complicado abordar el equilibrio fiscal requerido por Bruselas. Además, el director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas, Raymond Torres, ha señalado que hay dos factores que les lleva a considerar que se podría producir una cierta desaceleración este año con respecto al año pasado. El más potente, según Torres, es la política fiscal. "En una situación de prórroga presupuestaria, muchas de las partidas de gasto se congelan", ha explicado. Otro de los factores es la reversión de las medidas del paquete de antiinflación, que detraerá la renta disponible para los hogares e incrementará puntualmente los precios al consumo. En cuanto a la inflación, Funcas estima que el indicador pasaría del 3,5% en media anual el año pasado en términos de IPC al 3,2% este año, fundamentalmente por los ajustes del IVA. Para el año que viene, la Fundación cree que España se acercará al objetivo del BCE, con una tasa de en torno al…
Por undécima semana consecutiva, los precios de la gasolina y el diésel vuelven a elevarse. De esta forma, la gasolina ha alcanzado su máximo anual, tras la celebración de Semana Santa, cuando los conductores han tenido que rascarse los bolsillos un poco más de lo habitual. Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio de la gasolina está en 1,645 euros el litro, un 0,61% más que la semana anterior. De esa forma, se trata del precio más alto desde principios de noviembre. Por su parte, el precio del diésel, que acumulaba tres semanas de bajada, vuelve a elevarse por segunda semana consecutiva. Concretamente, el precio medio se sitúa en 1,541 euros el litro, un 0,064% más que la semana anterior. El precio medio de ambos carburantes inició 2024 registrando sus primeras subidas en tres meses, después de acumular un descenso tras otro desde finales de septiembre que le llevó a despedir el año pasado instalado en niveles mínimos del ejercicio tras sumar un abaratamiento de casi el 15% en el caso de la gasolina, y de más del 13% para el diésel. Con los precios actuales, llenar un depósito medio de 55 litros de gasolina tiene un coste de unos 90,2 euros, unos 50 céntimos más que en las mismas fechas del año pasado, cuando ascendía a unos 89,7 euros y ya no existía el descuento de 20 céntimos por litro que estuvo vigente en gran parte de 2022. Para los vehículos de diésel, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de 84,75 euros, unos 60 céntimos más caro que en la misma semana de 2023, momento en el que el precio era de 84,15 euros. Más caro que tras la guerra de Ucrania Los precios medios del litro de gasolina…
El avance de datos del Instituto Nacional de Estadística deja de nuevo la duda sobre si los precios seguirán moderándose o si, por el contrario, podrían iniciar una senda al alza. Desde luego, las cifras del INE reflejan que la tasa interanual se eleva en comparación con el mes de febrero, de modo que el IPC queda en el 3,2%. Si se comparan los precios mes a mes con los de febrero, la subida es de ocho décimas, algo que desde Estadística justifican por la subida de la electricidad y los carburantes. Hay que tener en cuenta que en marzo ya se ha aplicado un IVA del 10% para la factura de la luz y que para este mes de abril el gravamen volverá al 21% en el que estaba. Frente a la evolución al alza de electricidad y gasolinas, el INE destaca que los precios de los alimentos subieron en marzo menos que en igual mes de 2023. Con el avance del IPC interanual en el tercer mes del año, la inflación vuelve a registrar ascensos después del retroceso de seis décimas que experimentó en febrero y que llevó a la inflación al 2,8%, su nivel más bajo desde agosto de 2023. El repunte de marzo, que aún ha de ser confirmado por Estadística, devuelve además al IPC a tasas superiores al 3% tras haber bajado de esa cota el mes pasado, cuando llevaba entonces cinco meses consecutivos por encima de ese porcentaje. El INE incorpora en el avance de datos del IPC una estimación de la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos), que en marzo bajó dos décimas, hasta el 3,3%, tasa una décima superior a la del IPC general y la más baja desde febrero de 2022. La diferencia entre la subyacente y la…
Diversas voces están señalando que la economía europea se ralentiza, por lo que convendría adelantar la actuación del Banco Central Europeo sobre los tipos de interés. No obstante, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado este miércoles que junio es la fecha elegida por el emisor del euro para revisar si modifica la postura actual. Para Lagarde no está suficientemente claro que la inflación se esté dirigiendo hacia el 2%, el objetivo que se marca el BCE. Por ello, el BCE no se fía y prefiere esperar para tomar una decisión sobre el precio del dinero. En su opinión, existen aún presiones inflacionistas internas. En este sentido, la francesa ha señalado que, si bien hace ya tiempo que las tasas de inflación observadas vienen situándose en niveles prácticamente acordes con las expectativas y las proyecciones apuntan a que la inflación volverá a situarse en el 2% a mediados de 2025, además de una mejora en su composición, con la expectativa de una tasa subyacente más baja a medio plazo, "al mismo tiempo, las presiones inflacionistas internas siguen siendo fuertes". De tal modo, Lagarde ha advertido de que la tasa de variación de los precios de los servicios sigue siendo persistente y oscilando en torno al 4%, tras cobrar cierto impulso en febrero, lo que refleja fundamentalmente el sólido crecimiento de los salarios y las tensiones en el mercado de trabajo, que hasta ahora se ha mostrado resistente a la desaceleración de la economía, reduciendo de forma automática la productividad del trabajo e impulsando al alza los costes laborales unitarios. En esta coyuntura, Lagarde considera difícil evaluar si las presiones sobre los precios reflejan simplemente el desfase de la evolución de los salarios y de los precios de los servicios, y el carácter procíclico de la productividad, o si apuntan…
Las expectativas de la economía europea son positivas, en tanto que una posible recesión no será tan grave como las vividas en los últimos tiempos. El Banco Central Europeo insiste en que, pese a este panorama, aún persisten numerosos riesgos, por lo que invita a estar alerta. La presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo, Claudia Buch, comenta en una entrevista con 'Financial Times' que el panorama actual es todo lo benigno que podría ser, aunque los numerosos riesgos que existen hacen inciertas las perspectivas. De ese modo, señala especialmente a los riesgos geopolíticos y al nuevo entorno que afecta a los bancos. "Es necesario un cambio estructural en nuestras economías, que inevitablemente se reflejará en los balances de los bancos porque son un reflejo de la economía real subyacente", advierte Buch, añadiendo que ya se están viendo aumentos en los incumplimientos y los atrasos. En concreto, la jefa de la supervisión del BCE apunta a la situación del sector inmobiliario, y en particular el inmobiliario comercial, que considera "un área vulnerable" al tratarse de un negocio muy cíclico al que, además, desde la pandemia, se le suma el impacto del teletrabajo, que afecta a la demanda de espacio para oficinas en el centro de las ciudades y está teniendo un reflejo en las valoraciones. Sin embargo, Buch subraya que al mirar las expectativas que hay en los mercados y los pronósticos centrales de la mayoría de los economistas, se espera un aterrizaje suave, lo que significa que los mercados no están descontando plenamente los riesgos geopolíticos, y también los cambios que se avecinan a través del cambio estructural, la transición energética, la demografía y la digitalización, y sus efectos en las economías y los bancos. "Estos riesgos afectarán los balances de los bancos y el riesgo bancario…
A finales del año pasado, las principales instituciones públicas y privadas, entre ellas el Banco de España, estimaban que la economía española tenía potencial para crecer en torno al 1,5% este 2024. Sin embargo, los últimos compases de 2023 dieron una sorpresa positiva, que se tradujo en un crecimiento mayor de lo esperado. Esos vientos de cola han llevado a que dichas instituciones revisen al alza el crecimiento para este 2024. Así, según publica el Banco de España, la economía española crecerá un 1,9% este 2024, frente al 1,6% esperado anteriormente. A la vez, se mantienen las previsiones en el 1,9% y el 1,7% de cara a 2025 y 2026. Estas cifras se acercan a las proyecciones del Gobierno, que estiman un crecimiento del PIB del 2% para este año. Además, estarían detrás de esta revisión los menores precios de la energía que se han observado en los últimos meses, unas perspectivas más favorables en cuanto a su evolución futura y la extensión parcial de algunas de las medidas desplegadas por el Gobierno para combatir los efectos del episodio inflacionista. No obstante, el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos ha alertado de que la composición del crecimiento observado a finales de 2023 deja entrever algunos elementos de debilidad (formación bruta de capital fijo y consumo privado), al tiempo que los indicadores coyunturales más recientes sugieren que el ritmo de avance del PIB se habría ralentizado ligeramente en el primer trimestre del presente año, hasta el 0,4%. La inflación remite Por el lado de los precios, las previsiones del Banco de España son más favorables. En concreto, revisa a la baja en seis décimas la inflación general promedio que se proyecta para 2024, hasta el 2,7%. Además ha rebajado en una décima la previsión de inflación en 2025, al 1,9%,…
España necesita trabajadores. Se trata de un paradigma en un país que todavía mantiene una tasa de paro cercana al 12%, con 2.830.000 personas sin trabajo. La baja tasa de natalidad del país y la necesidad de cubrir vacantes con salarios más bajos, está haciendo que algunos sectores recurran cada vez más a los trabajadores extranjeros, que no paran de llegar. Menos población y mayor envejecimiento Aunque la población española creció el año pasado hasta alcanzar los 48,59 millones de personas (variación del 1,06%), este crecimiento radica prácticamente en la llegada masiva de inmigrantes. Según los datos del INE, en el primer trimestre del 2022, la población inmigrante en nuestro país era de 5,5 millones de habitantes, pero a fecha de hoy, en el primer trimestre de 2024, la cifra se ha incrementado hasta alcanzar los 6,5 millones de personas nacidas fuera de España. A este dato hay que sumarle otros dos millones que ya han obtenido la nacionalidad, lo que deja la cifra total en más de 8,5 millones de personas de origen extranjero. Esto significa que la población inmigrante se incrementa en medio millón de personas cada año, aunque la nativa disminuye en 140 personas cada día. Solo en los tres primeros meses del año pasado, el número de personas de origen español se redujo en 12.500, lo que indica una tendencia que se repite también en otros países de Europa. Es sabido que el plan de atraer cada vez más extranjeros a Europa pasa por los despachos de Bruselas. La población comunitaria se está reduciendo, por lo que desde la UE entienden que la única manera de mantener el nivel económico del que gozamos actualmente pasa por la llegada masiva de inmigrantes. La realidad es que este plan tiene bastantes fisuras. Si volvemos a España, el 55%…
La compraventa de viviendas registró en 2023 un descenso del 9,7% con respecto al año anterior, hasta un total de 586.913 operaciones, según ha informado este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con esta caída anual, la compraventa de viviendas regresa a los descensos tras haber encadenado dos años de incrementos consecutivos de doble dígito. En concreto, en 2022 y 2021 las compraventas registraron aumentos del 14,8% y del 34,8%, respectivamente. El retroceso en 2023 se ha debido a la disminución tanto de las operaciones sobre pisos de segunda mano como al de las compraventas de viviendas nuevas. En concreto, la transacción de viviendas usadas disminuyó un 10,8% el año pasado, hasta sumar 476.019 operaciones, mientras que las transacciones realizadas sobre pisos nuevos bajaron un 4,8%, hasta las 110.894 operaciones. El 92,4% de las viviendas transmitidas durante el año pasado fueron viviendas libres y el 7,6%, protegidas. En total, la compraventa de viviendas libres bajó un 9,5% en 2023, hasta las 542.324 operaciones, en tanto que la compraventa de viviendas protegidas retrocedió un 12,1%, hasta sumar 44.589 transacciones. Andalucía fue la región que más operaciones sobre viviendas realizó el año pasado, con 119.479 compraventas, seguida de Comunidad Valenciana (96.490), Cataluña (91.630) y Madrid (70.147). En valores relativos, la compraventa de viviendas bajó en 2023 en todas las comunidades, menos en Asturias, donde subió un 5,6%. Los mayores descensos se los anotaron Baleares (-19,9%), La Rioja (-18%) y Madrid (-16%), mientras que las caídas más moderadas se registraron en Castilla y León (-3%) y en Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana (-3,9% en ambos casos). Las compraventas caen un 15,6% en diciembre En el último mes de 2023, la compraventa de viviendas bajó un 15,6% en relación a diciembre de 2022, hasta sumar 36.698 operaciones, la cifra más baja en tres…
La Comisión Europea mantiene sus cálculos de que la economía española crecerá un 1,7% en 2024 y rebaja su previsión de inflación del 3,4% al 3,2%, mientras que en 2025 se espera que el crecimiento del PIB de España se mantenga también en el 2,0% previsto en otoño debido al impacto del componente de préstamo del fondo de Recuperación y Resiliencia. En comparación con las previsiones de otoño, el crecimiento para 2023 superó en una décima el 2,4% al que apuntaba Bruselas en noviembre, situándose finalmente en un 2,5%, lo que se achaca a una aceleración en el último trimestre del año "sostenida por el consumo privado y las inversiones", según ha apuntado este jueves en rueda de prensa el comisario de Economía, Paolo Gentiloni. El político italiano ha atribuido también el "moderado" crecimiento de España para 2024 a la "aún débil" situación económica de los principales socios comerciales y a los efectos persistentes de las subidas de los tipos de interés. Al mismo tiempo, ha explicado que "el consumo y la inversión impulsarán el crecimiento gracias al aumento del poder adquisitivo de los hogares y a la aplicación de los programas de ajuste estructural, lo que contribuirá a que el crecimiento del PIB real se acelere de nuevo en 2025, hasta el 2,0%". El Ejecutivo comunitario prevé una expansión económica en todos los Estados miembro de la UE para 2024, a pesar de que esta se ha revisado a la baja para la mayoría de principales economías de la UE: Alemania (-0,5), Francia (-0,3), Italia (-0,2), Países Bajos (-0,7), mientras que España, junto a Polonia, se mantiene sin cambios. La previsión de crecimiento para España se sitúa también por encima de las estimaciones tanto de la eurozona como del conjunto de la Unión Europea, ambas con un pronóstico de…
El Consejo General de Economistas (CGE) estima que el Producto Interior Bruto (PIB) de España crecerá en 2024 un 1,6%, tras el "positivo" crecimiento en 2023 (2,5%), aunque han alertado de que se pronostica una cierta ralentización de la economía en los próximos meses. "El fuerte crecimiento (0,6%) del último trimestre del año hace que 2024 arranque con una inercia y una tracción positivas", han señalado los economistas en su 'Observatorio Financiero' del tercer cuatrimestre de 2023, presentado este lunes. Pese a este positivo arranque de año, los economistas han advertido de que se debe tener en cuenta el entorno geopolítico incierto por los conflictos bélicos en Ucrania y Oriente Próximo, "que pueden derivar en tensiones en el comercio provocando que la inflación no se modere". Las previsiones apuntan a la moderación del Índice de Precios al Consumo (IPC) medio al 3,2% en 2024, aunque han advertido de que esta proyección puede quedarse corta dependiendo de que el conflicto del Mar Rojo que afecta al precio de los fletes de energía y materias primas persista o se agrave. A nivel interno, los economistas han señalado que los riesgos para la economía española pasan por el incremento de los precios y por tanto de los costes empresariales, la productividad que no despega y la persistente sequía, especialmente grave en algunas zonas de España, que afecta fundamentalmente al sector agrícola y al turístico. El Consejo estima un descenso de la tasa de paro hasta el 11,7% este ejercicio, mientras que en el plano fiscal, las previsiones de los economistas son más pesimistas que las del Gobierno, ya que no prevén que el déficit público se modere al 3% este año para cumplir con las reglas fiscales. Estiman que el déficit terminará 2024 en el 3,4% porque "no se van a mantener los…