Revista Capital

Las stablecoins han dejado de ser, en pocos años, un experimento técnico dentro del mundo cripto para convertirse en un componente estratégico del sistema financiero global. Su importancia no reside únicamente en la tecnología que utilizan, sino en el papel estructural que desempeñan: funcionan como un nexo operativo, conceptual y regulatorio entre el sistema financiero tradicional y el emergente ecosistema Web3. Así lo señala Luis Gelado, cofundador de Standard 21 & Bitcoin Maximalist, quien recalca que esta capacidad de conectar ambos mundos explica por qué las stablecoins se consolidan como un elemento central en la arquitectura económica contemporánea. Gelado sintetiza su naturaleza con una definición especialmente ilustrativa: “Técnicamente, las stablecoins son como un traductor universal del dinero. Hablan un idioma que todos entendemos —dólares, euros— pero corren sobre los raíles de internet, la blockchain”. Esta afirmación resume la lógica híbrida que explica su éxito. A diferencia de otras criptomonedas cuyo valor fluctúa constantemente, las stablecoins mantienen una paridad estable con activos de referencia. Esa estabilidad permite que usuarios e instituciones las perciban como dinero utilizable, no solo como activos especulativos. Al mismo tiempo, su infraestructura digital les otorga propiedades inéditas para el dinero tradicional: operatividad permanente, velocidad de liquidación y ausencia de fronteras. Gelado detalla sus ventajas: “Operan 24/7, no entienden de fronteras, la liquidación es en segundos y sus costes son ridículos comparados con una transferencia mediante medios tradicionales”. Estas características no son meramente técnicas; tienen implicaciones económicas profundas. La capacidad de transferir valor globalmente en segundos y con comisiones mínimas altera la lógica histórica de los pagos internacionales, que durante décadas han dependido de intermediarios, horarios bancarios y procesos de compensación lentos. En términos prácticos, esto significa que una stablecoin puede cumplir simultáneamente funciones de efectivo digital, infraestructura de pagos y activo de reserva temporal dentro de mercados…
La transformación tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial están redefiniendo el talento y la organización en el sector financiero. Según Ricardo Ramírez, senior manager de Peoplematters, el cambio no es solo de herramientas, sino de mentalidad. “El talento financiero ya no se define por su conocimiento financiero, sino por su capacidad de amplificar el capital con tecnología”, explica. En este nuevo escenario, las entidades compiten no solo por clientes, sino por atraer perfiles híbridos capaces de combinar finanzas, datos y tecnología. El experto destaca que el flujo de talento se está desplazando hacia fintechs y neobancos, que ofrecen entornos más ágiles y exposición directa a producto. “Los bancos europeos pierden sus mejores ingenieros ante fintechs, algo antes impensable, al ofrecer estas mayor agilidad y exposición a producto. Ejemplo de ello es que muchos neobancos contratan talento que antes iba a Goldman Sachs y lo pagan mejor. De este modo, el talento que aúna finanzas y tecnología está mucho más demandado y retribuido que un perfil con conocimientos que no se complementan entre sí”, resalta. Esta competencia por el talento se refleja también en los perfiles más buscados. En un entorno de mercados globales y altamente competitivos, el experto subraya que el diferencial no está en acumular conocimiento, sino en interpretarlo con rapidez. “En un mercado tan hipercompetitivo como en el que vivimos, el perfil que más se demanda no es el que más sabe sobre tendencias, capital o inversión, sino aquel que tiene la capacidad de interpretarlo más rápido y construir una ventaja competitiva sobre ello”. La inteligencia artificial ocupa un lugar central en esta evolución. Las entidades buscan profesionales capaces de entender el funcionamiento de los modelos y sus riesgos. “Se buscan perfiles que entiendan los riesgos del uso de LLMs en contextos regulados como el financiero…
En un contexto geopolítico inestable y marcado por la proliferación de conflictos bélicos alrededor del mundo —el último, al cierre de esta edición, el ataque de EEUU e Israel sobre Irán—, la industria de Defensa gana peso de forma imparable. Espoleada por la nueva exigencia de gasto como porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB) a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), marcada en la agenda por el presidente de EEUU, Donald Trump, las empresas del sector trabajan contra el reloj para cumplir los compromisos alcanzados con sus principales clientes: los estados. En España, el Gobierno de Pedro Sánchez se ha comprometido a destinar el 2,1% del PIB a Defensa, y el objetivo del 5% fijado por Trump parece, en el contexto actual, una quimera inalcanzable. Fuentes del sector apuntan que, con el tamaño y la capacidad instalada actuales, la industria “no es capaz” de cubrir la demanda. No obstante, la industria española tiene una fuerte vocación innovadora y exportadora y reivindica su voz en el debate público. Según los últimos datos disponibles, las industrias de defensa y seguridad, aeronáutica y espacio registraron una facturación consolidada de 16.153 millones de euros en España en 2024, un 16,2% más que los 13.900 millones del ejercicio anterior, según el último informe elaborado por la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE). De esa cifra global, el sector de defensa y seguridad facturó 9.364 millones de euros en 2024 (un 16,4% más que en 2023), de los que 5.724 millones corresponden a aeronáutica, 2.154 millones a defensa terrestre (blindados, por ejemplo), 1.149 millones a defensa naval, 150 millones al área espacial y 187 millones a seguridad. Según el estudio La industria española de Defensa: 10 claves para aprovechar una oportunidad histórica de EY, la…
Para apoyar la candidatura de Jerez como Capital Gastronómica Española 2026, un grupo de doce artistas jerezanos llamado 'Dirección Sur' ha grabado una canción con vídeo incluido titulada ‘Un gourmet a dieta en Jerez’. Esta iniciativa ha contado con la colaboración de varios cocineros que representan el alma de la cocina de Jerez. La letra, que podría ser el texto de una chirigota por su divertido planteamiento, recoge todos los vinos típicos de Jerez, así como veintitrés platos que forman parte de la memoria emocional y culinaria de muchas generaciones y, en algunos casos, siglos de existencia. Aunque todos merecen ser reseñados, aquí se destacan cinco platos que se han puesto en valor para conseguir el reconocimiento, describiendo cómo son y cómo se elaboran para poder disfrutarlos. Riñones al JerezAunque la casquería no está aceptada por las nuevas generaciones, los riñones de ternera guisados con una salsa en la que el vino blanco, oloroso o amontillado no puede faltar, es un plato sabroso con muchos seguidores. Se puede acompañar con patatas fritas o arroz blanco. Existe una versión más extendida a nivel nacional que cambia los riñones por hígado de ternera o higaditos de pollo. Otro plato de aprovechamiento jerezano es la ‘sangre encebollá’, elaborado de forma similar pero con tozos de sangre de cerdo cocida. La berzaEl nombre no responde a la realidad de este plato, ya que es un todo cocido con verduras, carnes, productos del cerdo y legumbres. Según investigadores de la cocina gaditana, aparece citada en documentos de 1812 y “son acompañamiento de cocidos y ollas”. La berza puede llevar tagarninas, coles u otras verduras y se compone de garbanzos, habichuelas, verduras y productos del cerdo como oreja, rabo, mano, chorizo, morcilla y tocino. Papas aliñásUn plato sencillo cuyo éxito radica en la calidad de las…
La bola rodó lentamente sobre el green, como si el tiempo hubiera decidido detenerse. Durante un instante, el ruido del público desapareció, el viento dejó de soplar y el mundo pareció contener la respiración. Anthony Kim mantuvo la mirada fija, inmóvil, sin parpadear. Cuando la pelota cayó en el hoyo, el silencio se rompió con un rugido que atravesó el campo de golf. Kim levantó los brazos, cerró los ojos y dejó que la emoción lo desbordara. No gritó. No corrió. Solo abrazó a su hija. En ese gesto había algo más que alegría… había alivio, cansancio e incredulidad. Era la victoria en el LIV Golf Adelaide de 2026, pero también el final de un viaje invisible que había comenzado muchos años antes. Las cámaras, claro, llegaron tarde al único sitio al que nunca llegan, al interior. Llegaron cuando ya estaba hecho, cuando el trabajo duro había terminado y quedaba lo fotogénico. Durante la década de los años 2000, Kim había sido una promesa brillante. Su estilo agresivo, su confianza y su personalidad carismática rompían con la tradición del golf. Parecía destinado a dominar el deporte. Sin embargo, en 2012 desapareció. Lesiones, cirugías, problemas personales y una espiral emocional lo alejaron del circuito. Durante más de una década, su nombre se convirtió en un misterio. Algunos creían que no volvería. Otros lo imaginaban retirado en silencio. El tiempo lo convirtió en leyenda. El deporte tiene una relación extraña con los fantasmas y es que los necesita. Un deportista ausente es una pantalla en la que proyectar deseos. Se le atribuye una vida mejor, una paz que envidiamos o un infierno que nos tranquiliza. “Se habrá arruinado”, “se habrá salvado”, “estará gordo”, “estará feliz”… El misterio siempre nos queda cómodo porque no exige prueba. A Kim le ocurrió algo que solo…
El emprendimiento en España goza de buena salud. Aunque con altibajos, las cifras de inversión se mantienen, mientras el escenario es favorable, gracias a las entidades públicas y privadas que apuestan por proyectos innovadores. De ese esfuerzo nacen grandes proyectos y nombres que ya forman parte del día a día de los españoles: Glovo, Cabify, Typeform, Wallbox, Factorial o Travelperk. Precisamente, Glovo fue acelerada en Conector Barcelona en sus primeros años, si bien es cierto que de estas grandes startups, la mayor parte reciben financiación directa externa, a través de fondos de Venture capital, business angels o fondos privados. Con todo, resulta imprescindible para el ecosistema contar con estos semilleros, que proporcionan un enfoque claro al proyecto. Además, la cercanía con otras startups y con la propia entidad matriz facilita el crecimiento, la profesionalización y la supervivencia del proyecto empresarial, más allá de la idea. En ese contexto, España tiene varios grandes centros de innovación. Según Financial Times, los hubs españoles no ocupan los primeros puestos de la clasificación. De hecho, hay que irse hasta el puesto 18 para encontrar el primero con origen español. Antes de eso, Alemania totaliza gran parte de la lista. Concretamente, cinco de los diez primeros se encuentran en ese país, en Munich, Nuremberg y Stutgart. En esos diez primeros puestos también hay tres organizaciones francesas, otra suiza y una sueca. Aceleradoras españolas en el ranking En el puesto 18 se destaca a Bic Euronova, el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Málaga. Este centro ya lleva 34 años impulsando la innovación empresarial, lo que le ha valido consolidarse como referente en la región para emprendedores, pymes y empresas innovadoras que buscan desarrollar nuevas ideas y soluciones. Entre las empresas más destacadas de este centro se encuentran algunas como RDT Engineers o la multinacional…
Los fondos cotizados, conocidos globalmente como ETFs (Exchange Traded Funds, por sus siglas en inglés), han pasado en apenas tres décadas de ser una innovación experimental a convertirse en uno de los instrumentos más influyentes del sistema financiero moderno. El primer ETF apareció en Toronto en 1990 y, tres años después, el lanzamiento del SPDR S&P 500 ETF Trust marcó el inicio de su expansión internacional. En aquel momento, pocos anticipaban que estos vehículos redefinirían la construcción de carteras, la gestión de costes y el acceso a los mercados para inversores de todos los tamaños. Hoy constituyen una pieza central de la arquitectura financiera global. El crecimiento no es solo perceptible en popularidad, sino también en cifras. Según la consultora ETFGI, el año 2024 cerró con entradas netas de 270.420 millones de dólares en ETFs, el mayor volumen desde 2021, además de registrar 27 meses consecutivos de flujos positivos. En Europa, los activos invertidos en estos fondos aumentaron un 25% en ese mismo periodo, pasando de 1,82 a 2,27 billones de dólares. A finales de diciembre, el mercado europeo contaba con 3.107 productos, 12.907 listados y activos por valor de 2,27 billones, distribuidos entre 107 proveedores en 29 bolsas de 24 países. Estos datos reflejan no solo un crecimiento cuantitativo, sino también una expansión estructural del ecosistema. Naturaleza y funcionamiento Un ETF es un fondo de inversión que cotiza en bolsa y combina características de dos instrumentos clásicos: la diversificación de los fondos tradicionales y la flexibilidad operativa de las acciones. Al comprar participaciones de un ETF, el inversor adquiere exposición a una cesta de activos —acciones, bonos u otros instrumentos— en lugar de a un único valor. La mayoría replica índices, lo que significa que buscan reproducir el comportamiento de un conjunto de activos previamente definido. Un índice es,…
Las grandes tendencias que marcarán el año giran en torno a sostenibilidad, inteligencia artificial y activos alternativos. Para Inverco, desde el sector de la gestión de activos, el diagnóstico es claro: “Sin ánimo de ser repetitivo, es probable que la inversión sostenible recupere el protagonismo en el interés inversor de 2026. De hecho, la inversión en Fondos con criterios de sostenibilidad continúa consolidándose, y ya casi el 40% del total de patrimonio de los Fondos de Inversión se alinea con este tipo de criterios sostenibles”. “Además, la adaptación a la nueva normativa sobre sostenibilidad, lo que se ha dado en llamar SFDR 2.0, mantendrá ‘entretenidos’ tanto a la oferta de producto sostenible (gestoras de Fondos de Inversión) como al inversor que demanda soluciones de inversión sostenibles, gracias a este nuevo enfoque implícito en la normativa, pasando de un régimen de divulgación a un sistema de clasificación de productos con criterios mínimos claros y comparables”, añaden desde la patronal de las instituciones de inversión colectiva (IIC). Y aseguran que el impacto de la IA será igualmente profundo: “Tampoco olvidemos las nuevas oportunidades que va a generar la IA, tanto en la adopción de soluciones en la cadena de valor del proceso de inversión, como en la propia inversión directa en sector tecnológico orientado hacia la IA. En este sentido, los activos digitales se van a configurar como posible alternativa de inversión, con la tokenización de activos ilíquidos que van a permitir mejorar su iliquidez”. Asimismo, la diversificación seguirá impulsando nuevas estrategias. “Lo que es seguro es que la inversión en activos alternativos y mercados privados van a seguir consolidándose como opción en las carteras de los Fondos de Inversión en 2026, impulsados por la búsqueda de diversificación y rentabilidad adicional”, señalan desde Inverco. FONDOS: CONSERVADURISMO CON SEÑALES DE CAMBIO El mercado…
Muchos inversores se vieron sorprendidos en noviembre por una de las salidas a bolsa más inesperadas del año. Aunque el proceso llevaba meses fraguándose, con todos los protocolos habituales como publicación del pliego de condiciones, la fijación de una fecha de salida y el tradicional toque de campana, el Cádiz CF hizo su aparición en bolsa a principios de noviembre, pero no en el mercado habitual en el que ya cotizan otros clubes, sino en el Nasdaq, el índice tecnológico por excelencia. ¿Por qué? Nomadar, que es la entidad dependiente del Cádiz que inició su cotización en Estados Unidos, se presenta como una compañía tecnológica, en la medida en que este movimiento busca financiar un proyecto llamado Sportech City, un centro de eventos multifuncional. Y dentro de toda la estrategia se encuentra también la gestión de los derechos de la marca “Mágico González”, el mítico jugador del conjunto gaditano, así como el lanzamiento de una línea de comercio electrónico. No obstante, el primer recibimiento positivo, que llevó su cotización a los 38,5 dólares en su estreno, no se ha mantenido en los meses siguientes. A cierre de esta edición, ronda los 4,5 dólares, por lo que ha perdido prácticamente todo su valor. La salida de Nomadar a bolsa es una más de todas las que se produjeron durante el año pasado. En 2025, según un informe de EY, el mercado de las salidas a bolsa mostró crecimiento y resiliencia, con un mayor número de operaciones y también de colocaciones. Todo ello, señala el informe, pese a la incertidumbre económica y geopolítica. De hecho, los datos reflejan que el valor de las ofertas públicas se elevó un 20% solo en el primer trimestre. En ese sentido, se trata de empresas que tienden a ser más rentables, por la utilización de un…
¿Qué significará realmente “estar bien” en 2040? La pregunta, que durante décadas parecía responderse con indicadores clásicos como el salario, la estabilidad laboral o la esperanza de vida, exige hoy una revisión profunda. Así lo plantea el informe “Bienestar Extendido 2040”, presentado por Espacio Futuro, el think tank del Grupo Santalucía, que propone un cambio de paradigma: el bienestar del futuro dependerá menos de lo que tenemos y más de cómo gestionamos la incertidumbre, el tiempo, la tecnología y los vínculos a lo largo de toda la vida. Lejos de entender el bienestar como un estado puntual o una meta alcanzable en determinado momento, el estudio lo redefine como una trayectoria acumulativa. Una construcción continua que empieza en la infancia y se extiende hasta la senioridad, atravesada por decisiones, transiciones, crisis y adaptaciones constantes. Del progreso lineal a la adaptación permanente Durante décadas, el relato dominante asociaba bienestar con progreso continuo: más ingresos que la generación anterior, mejor acceso a vivienda, estabilidad laboral creciente y un horizonte vital relativamente previsible. Ese relato, según el informe, se ha resquebrajado. De aquí a 2040, la incertidumbre dejará de percibirse como un episodio excepcional —una crisis financiera, una pandemia o un conflicto geopolítico— para convertirse en condición estructural de la vida cotidiana. “No se tratará de volver a la normalidad, sino de aprender a vivir sin una normalidad clara. La dificultad para proyectar el futuro condicionará decisiones clave: elegir estudios, cambiar de empleo, tener hijos, independizarse o ahorrar. Incluso quienes mantengan una estabilidad aparente experimentarán una sensación persistente de vulnerabilidad”, explicó Ángel Uzquiza, director de Espacio Futuro y director de Innovación de Grupo Santalucía, durante la presentación del estudio. El bienestar dejará de vivirse como promesa automática de mejora y se convertirá en una incógnita que obliga a retrasar, modular o replantear decisiones…