Miguel López-Valverde, consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, dejó numerosas reflexiones en los Desayunos Capital. En dicho encuentro, acompañado por Nicolás Redondo Terreros, presidente de Capital, Javier Santacruz, economista, y Borja Carrascosa, director de Capital, el protagonista diseccionó las claves para que Madrid se haya convertido en un foco de innovación y liderazgo a nivel tecnológico y digital.
El distrito de innovación: concentración de talento como motor
López-Valverde destacó la creación de un distrito de innovación en Madrid, previsto para 2028, como una apuesta clave para el desarrollo tecnológico. Según explicó, la concentración de talento, empresas y conocimiento genera un “efecto imán” que impulsa la aparición de nuevas compañías, patentes e ideas.
A su juicio, este tipo de ecosistemas no surgen de forma espontánea, sino que requieren planificación estratégica y colaboración entre sector público y privado para convertirse en verdaderos polos de atracción internacional.
Madrid y su modelo de apertura
El consejero defendió que Madrid mantiene un modelo propio basado en la apertura y la cooperación con socios internacionales. En contraposición, criticó determinadas decisiones del Gobierno central, que, en su opinión, no responden a objetivos económicos ni de bienestar social, sino a intereses políticos que generan incertidumbre.
Desde esta perspectiva, advirtió de que la estabilidad institucional es un factor clave para atraer inversión y consolidar el crecimiento del sector tecnológico.
Interdependencia tecnológica y riesgos de desconexión
Otro de los puntos centrales de su intervención fue la fuerte interconexión existente en el ámbito tecnológico. López-Valverde alertó de que romper relaciones con socios estratégicos podría tener consecuencias graves, llegando a provocar un “apagón” en determinados sectores.
Subrayó que esta dependencia no solo afecta al ámbito civil, sino también al militar, lo que refuerza la necesidad de mantener alianzas sólidas y coherentes con los valores compartidos por la ciudadanía.
Energía, soberanía y tensiones institucionales
El consejero también hizo referencia a episodios recientes relacionados con la gestión energética, utilizándolos como ejemplo de los riesgos derivados de decisiones mal coordinadas. En este contexto, criticó la injerencia en cuestiones que considera vinculadas a la soberanía nacional y advirtió sobre las posibles consecuencias en las relaciones con países vecinos.
Pactos de Estado y visión a largo plazo
Como conclusión, López-Valverde insistió en la necesidad de alcanzar grandes acuerdos políticos que permitan desarrollar estrategias sostenidas en el tiempo. En su opinión, el crecimiento económico y tecnológico está necesariamente ligado a planes de medio y largo plazo.
Para ilustrarlo, recordó que la formación de talento no es inmediata: no se pueden generar miles de ingenieros de un día para otro. Por ello, defendió que cualquier país que aspire a ser referente debe evitar la improvisación y apostar por políticas estables y continuadas más allá de los ciclos electorales.

