La economía digitalizada en España alcanzó en 2025 el 27% del Producto Interior Bruto (PIB), equivalente a un impacto económico de 455.300 millones de euros, según el informe 'Economía Digital en España' de Adigital, la Asociación Española de Economía Digital. Este estudio revela un incremento de 1,01 puntos porcentuales respecto a 2024 y de 8,31 puntos desde 2019, lo que refuerza el peso estructural de la digitalización dentro del modelo productivo nacional. A pesar de que se observa una ligera desaceleración del crecimiento en 2025, el aumento sostenido del peso relativo de la economía digital continúa mostrando su expansión en múltiples sectores.
La economía digital en España sigue consolidándose como un motor clave de transformación, con un impacto significativo y transversal en el PIB
El impacto directo de la economía digital representó el 13,42% del PIB, reflejando la creciente digitalización en sectores como el comercio minorista y la automoción. Por otro lado, el impacto indirecto, que mide el efecto de la digitalización en las cadenas de suministro, alcanzó el 12,49%. Mientras, el impacto inducido, vinculado al aumento de consumo por la generación de empleo digital, se situó en el 1,10% del PIB.
El informe también identifica dos factores estructurales que afectan la adopción tecnológica y la capacidad empresarial para innovar: la simplificación regulatoria y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA) agéntica. La simplificación de normas es vista como vital para liberar el potencial de la economía digital, mientras que una gobernanza adecuada de la IA agéntica se considera esencial para mitigar sus riesgos inherentes, dado su potencial significativo pero complejo.
En cuanto a la IB agéntica, el informe sugiere un enfoque de gobernanza sustentado en tres pilares: control de capacidades y acciones, seguridad operativa y transparencia. Esta evolución desde sistemas generativos a autónomos plantea una oportunidad considerable de productividad y eficiencia, aunque todavía se encuentra en una fase temprana de adopción empresarial.
Por último, los 'sandboxes' regulatorios son subrayados como herramientas esenciales para facilitar la conectividad entre regulación simplificada y gestión de nuevas tecnologías. Estos espacios de experimentación permiten aprender, coordinar y generar evidencias, ayudando a reducir la incertidumbre y mejorar progresivamente la regulación. El informe concluye que un cambio de paradigma en la gobernanza de la IA agéntica puede transformar profundamente los procesos productivos, al permitir la automatización de decisiones complejas y la optimización en tiempo real.
