La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha destacado en su reciente informe que las finanzas públicas de España han experimentado mejoras notables. Sin embargo, subraya la importancia de implementar una consolidación fiscal efectiva para asegurar que la deuda del país se mantenga en una trayectoria descendente a medio plazo.
Medidas fiscales y reformas propuestas
La OCDE ha propuesto una serie de medidas para apuntalar la estabilidad económica de España. Estas incluyen una reforma de las pensiones y ajustes en prestaciones e impuestos, cuyo impacto conjunto ascendería al 0,4% del PIB, lo que se traduce en unos 6.800 millones de euros. Esta mejora en las cuentas se atribuye principalmente a la eliminación progresiva de las medidas temporales contra la inflación y de apoyo energético, así como al sólido rendimiento de los ingresos fiscales.
A pesar de estas mejoras, la organización con sede en París advierte que la deuda pública de España sigue siendo elevada comparada con otras economías de la zona euro y la OCDE. El déficit estructural subyacente permanece casi inalterado, cercano al 3% del PIB, lo que indica que existe un margen significativo para implementar reformas adicionales.
Desafíos futuros y recomendaciones
Por otro lado, se prevé que las presiones fiscales aumenten a largo plazo debido al envejecimiento de la población, el incremento del gasto en defensa y los costos de la transición ecológica. En particular, se espera que el gasto en pensiones suba del 12,9% del PIB en 2023 al 16,1% en 2050. El Consejo Fiscal de España prevé que el gasto en sanidad y cuidados de larga duración crezca del 7,4% al 9,4% del PIB en el mismo período.
La OCDE insta al país a reformar el marco presupuestario para impulsar la eficiencia del gasto público
Otra de las recomendaciones de la OCDE es integrar una estrategia fiscal a medio plazo que incluya la mejora de la recaudación fiscal y fomente el crecimiento económico potencial. Destaca la necesidad de reequilibrar el sistema tributario hacia impuestos menos distorsionadores, enfatizando en que se reduzca la carga de los impuestos sobre el trabajo y se potencien los impuestos al consumo.
Por último, se sugiere que España refuerce la garantía de implementación efectiva de su marco presupuestario, abordando los desafíos derivados de su alta descentralización administrativa y las múltiples reglas fiscales que debe aplicar simultáneamente. Todo esto, con el fin de crear un margen que permita un gasto público orientado al crecimiento.
