El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado una subida de 25 puntos básicos en los tipos de interés, aunque esta medida no representa el inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento de la política monetaria en la zona euro. A pesar de ello, analistas anticipan que no será el último aumento y señalan septiembre como el momento más probable para un nuevo incremento de un cuarto de punto.
Según Simon Dangoor, subdirector de inversiones de Renta Fija en Goldman Sachs Asset Management, "que el BCE siga insistiendo en la dependencia de los datos y en decidir reunión a reunión refleja su voluntad de no atarse a un rumbo fijado de antemano." Aunque señala que la crisis energética puede motivar más ajustes, considera que esta subida "no tiene por qué ser el principio de un ciclo largo de subidas."
La debilidad del crecimiento económico genera dudas sobre hasta dónde y a qué ritmo podrá el BCE seguir con los aumentos de tipos
Ulrike Kastens, economista senior de DWS, comenta que el incremento anunciado hoy probablemente no será suficiente por sí solo para controlar los riesgos inflacionistas. Sin embargo, no espera un endurecimiento especialmente agresivo debido a las condiciones económicas actuales. Para Kastens, una nueva subida en septiembre hasta el 2,50% sería un ajuste adicional en un proceso gradual de normalización de la política monetaria del BCE.
Annalisa Piazza, gestora de carteras en MFS Investment Management, también anticipa un incremento en septiembre, seguido de una pausa prolongada, a menos que se observen indicios de efectos secundarios. Mientras, Salman Ahmed, de Fidelity International, señala como "probable" un nuevo aumento de tipos debido a la falta de una solución clara al conflicto entre Estados Unidos e Irán, si bien advierte que la incertidumbre ensombrece las perspectivas del BCE.
Sandra Rhouma de AllianceBernstein comparte que otra subida de tipos "parece justificada", aunque sugiere que un banco central que opere de forma preventiva podría optar por elevar los tipos de manera consecutiva, con una posible subida en julio. Rhouma concluye que "el BCE tiene visos de endurecer de nuevo su política monetaria, aunque el momento sigue siendo incierto". Añade que una pausa en julio disminuiría la posibilidad de un aumento posterior si se resolviera el conflicto o si las perspectivas de crecimiento empeoraran.
