Las acciones de la farmacéutica Rovi han experimentado un fuerte retroceso este jueves, cerrando con una caída del 6% y sumando su segunda jornada consecutiva de pérdidas tras la publicación de sus resultados financieros del primer trimestre de 2026. La compañía reportó un descenso del 48% en su beneficio neto, lo que provocó una reacción negativa en los mercados.
Rovi lideró las pérdidas del Ibex 35 al término de la sesión, tras un inicio de jornada en el que sus títulos llegaron a retroceder un 2%. Esta caída se añade al desplome del 16% registrado el miércoles, acumulando así una pérdida del 22% en solo dos días. Las acciones cerraron a 63,5 euros, el nivel más bajo desde el pasado 24 de diciembre, cuando terminaron en 62,7 euros.
Durante el primer trimestre del año, Rovi obtuvo un beneficio neto de 9,4 millones de euros, lo que representa una reducción significativa en comparación con los 18,1 millones logrados en el mismo periodo de 2025. Los ingresos totales de la compañía se mantuvieron estables en 154,7 millones de euros, aunque los ingresos operativos disminuyeron un 1,5%, situándose en 152,5 millones. Esta bajada se debe principalmente al desempeño de la división de heparinas. Sin embargo, las ventas del negocio de fabricación a terceros crecieron un 5%, alcanzando los 37,4 millones de euros.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Rovi se redujo un 33%, totalizando 20,3 millones de euros hasta marzo, y el resultado neto de explotación (Ebit) bajó un 47%, quedando en 12,1 millones.
Frente a este panorama, Rovi ha ajustado a la baja sus previsiones de crecimiento de ingresos operativos para 2026. La empresa estima ahora que dichos ingresos crezcan entre un 0% y un 10% respecto a 2025, lo que refleja un escenario de crecimiento más moderado. La farmacéutica ha mencionado que estas previsiones están sujetas a diversos factores cuya evolución resulta difícil de anticipar con exactitud.
