La Unió ha demandado al Gobierno la "ampliación urgente" de las ayudas agrarias del Real Decreto-ley 7/2026. La organización alega que estas ayudas, concebidas para compensar el "fuerte incremento" de costes debido a la crisis de Oriente Medio, son insuficientes y mal diseñadas. En particular, subrayan el impacto en el precio del gasóleo agrícola y los fertilizantes, que en las operaciones valencianas y mediterráneas, de carácter intensivo, generan costes significativamente mayores que en otros modelos productivos.
La Unió advierte que las ayudas actuales no solo resultan insuficientes, sino que además podrían beneficiar más a modelos productivos extensivos, dejando a la agricultura mediterránea profesional en una situación desventajosa
En un comunicado, la organización ha solicitado al ministro Luis Planas revisar las ayudas, señalando que el Gobierno no ha utilizado plenamente el margen de actuación autorizado por la Unión Europea. El actual marco europeo permite ayudas de hasta el 70% de los costes extraordinarios relacionados con combustible y fertilizantes, gastos que los agricultores y ganaderos pueden soportar hasta el 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, el Real Decreto-ley 7/2026 establece una cobertura limitada para el gasóleo, solo hasta el 30 de junio, quedando las ayudas según La Unió "muy por debajo de ese umbral máximo".
La organización resalta que los agricultores valencianos enfrentan costes extraordinarios que no se reflejan en el precio de sus productos, incumpliendo así la Ley de la Cadena Alimentaria. Según sus cálculos, las ayudas cubren apenas el 30% del sobrecoste del gasóleo para el período subvencionable y se reducen al 10,7% si se considera todo el periodo hasta 2026. Además, estima que habría un margen jurídico y presupuestario para ampliar estas ayudas en aproximadamente 289 millones de euros si se extendieran hasta el fin de año.
En lo que respecta a los fertilizantes, La Unió recuerda que la Comisión Europea ya había identificado un "incremento muy intenso" en los precios después del inicio de la crisis. Según sus estimaciones, la ayuda de 500 millones aprobada por el Ejecutivo español cubre poco más del 51% del sobrecoste teórico, cuando el marco europeo permitiría una cobertura de hasta 684 millones de euros. Por ello, piden que el Gobierno amplíe las ayudas para cubrir el gasóleo agrícola hasta finales de año, recalculando las ayudas tanto para combustible como para fertilizantes para acercarlas al límite del 70% estipulado por la Comisión Europea.
Además, La Unió solicita la inclusión de la actividad apícola en el esquema de ayudas, considerándolo un "agravio" que esta quede fuera pese a los costes adicionales por desplazamientos, suplementación alimentaria, y la sequía. También proponen concentrar prioritaria y presupuestariamente las ampliaciones en los agricultores y ganaderos profesionales, que dependen fundamentalmente de la actividad y se ven más afectados por el incremento de estos costes.
Finalmente, demandan la creación de coeficientes correctores para la agricultura mediterránea intensiva. Según la organización, no es adecuado tratar igual una hectárea de bajo consumo de insumos que otra intensiva de regadío, que requiere fertilización recurrente y tiene costes energéticos significativos. En este sentido, La Unió enfatiza que dentro del regadío varía el consumo entre distintos cultivos como cítricos, caqui, aguacate, hortalizas o uva de mesa. Se espera, además, que la Generalitat complemente las ayudas estatales para aquellos sectores valencianos con mayor coste por hectárea y que el diseño estatal no contemple adecuadamente.
