BBVA ha anunciado una significativa reducción de capital mediante la amortización de casi 75 millones de acciones, adquiridas durante el primer tramo de su ambicioso programa de recompra de acciones, que asciende a casi 4.000 millones de euros y concluyó a principios de mes. Esta estrategia es parte de los esfuerzos del banco para optimizar su estructura de capital y mejorar su rentabilidad a largo plazo.
Una operación estratégica y planificada
La entidad financiera comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la reducción de capital ha sido de 36,73 millones de euros. Esto es consecuencia de la amortización de 74,96 millones de acciones, cada una con un valor nominal de 0,49 euros. Tras esta operación, el capital social de BBVA se ha fijado en 2.760.662.645,02 euros, distribuido en 5.634.005.398 acciones de 0,49 euros de valor nominal cada una.
Es importante destacar que, dado que el banco era propietario de las acciones amortizadas, esta operación no implica devolución de aportaciones. Se ha llevado a cabo con cargo a las reservas de libre disposición, estableciendo una dotación por capital amortizado equivalente al valor nominal de las acciones que han sido amortizadas.
BBVA procederá a solicitar la exclusión de negociación de las acciones ya amortizadas en las correspondientes Bolsas de Valores
Para asegurar la correcta ejecución de esta operación, se realizará también la cancelación de las acciones amortizadas en los registros contables de Iberclear, como parte del elegante proceso que el banco está llevando a cabo para mantener su relevancia y solidez en el mercado financiero.
Esta acción subraya el compromiso de BBVA con sus accionistas y refuerza su estrategia de crear valor sostenible a través de una gestión eficiente de su capital.
