Glovo ha alcanzado un acuerdo con los representantes sindicales para reducir a 436 el número de empleados afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la empresa de reparto a domicilio había anunciado. Esta cifra supone una disminución de unas 300 personas respecto a las previsiones iniciales.
Según información de fuentes sindicales recogida por 'El País', existe la posibilidad de que 68 de estos despidos no lleguen a ocurrir si los trabajadores aceptan ser trasladados a municipios con mayor población, ubicados a aproximadamente 19 kilómetros de su ubicación original.
En cuanto a las indemnizaciones, se ha acordado que, en general, se pagarán 37 días por cada año trabajado, superando en cuatro días el máximo fijado por el Estatuto de los Trabajadores para despidos improcedentes. Además, en regiones donde no haya posibilidad de recolocación, la compensación será de 42 días por año trabajado. El cálculo de las indemnizaciones incluirá el tiempo en el que los empleados actuaron como autónomos y se evaluará el régimen disciplinario utilizado por Glovo en recientes despidos.
Este acuerdo llega menos de un año después de que Glovo abandonara su modelo de trabajadores autónomos. Actualmente, la compañía cuenta con unos 11.000 empleados. La propuesta inicial del ERE contemplaba originalmente la rescisión de 766 repartidores y afectaría a varias provincias, incluyendo Barcelona, Tarragona, Gerona, Valencia, Alicante, Ciudad Real, Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Sevilla, Málaga, Cádiz, Las Palmas y Guipúzcoa, además de Ceuta y Melilla.
Glovo se enfrenta a la necesidad de reducir sus servicios en más de 60 localidades a lo largo de diversas provincias de España para evitar su cierre operativo.
A pesar de estos ajustes, en las más de 800 ciudades restantes donde opera en España, la aplicación de Glovo continuará funcionando con normalidad, según explicó un portavoz de la empresa en una declaración realizada en marzo durante el anuncio del ERE.
