El Gobierno de Israel ha llamado a la encargada de negocios de la Embajada de España en Tel Aviv, Francisca Pedrós, para solicitar explicaciones por la actuación de la Ertzaintza en Bilbao, donde se produjo una carga policial contra activistas de la flotilla que regresaban al país. Las autoridades israelíes han criticado a las españolas por lo que consideran un ejercicio de "hipocresía", al guardar silencio en este caso mientras condenan a Israel a la primera oportunidad.
El director político del Ministerio de Exteriores israelí, Yossi Amrani, ha expresado su descontento al afirmar que "España envía a sus provocadores a Israel y luego condena las acciones legítimas de bloqueo naval". Señaló, además, que "las autoridades españolas emplearon una violencia grave contra los participantes de la flotilla". Durante los incidentes en Loiu, la Ertzaintza detuvo a cuatro personas por desobediencia grave, resistencia y atentado a la autoridad. Según el Departamento vasco de Seguridad, la Jefatura de Asuntos Internos de la policía autónoma ha iniciado una investigación para determinar si los agentes actuaron conforme a las instrucciones oficiales.
El Ministerio de Exteriores israelí ha exigido explicaciones a España por su silencio ante la actuación de la Ertzaintza contra activistas de la flotilla
En un comunicado difundido por las redes sociales, Amrani ha cuestionado que "ni el presidente Pedro Sánchez ni sus ministros han condenado la violencia española, mientras que siempre se apresuran a condenar a Israel". También ha comparado la situación con otras flotillas, indicando que Israel "nunca recurrió a la violencia severa" frente a provocaciones similares.
Por su parte, la Global Sumud Flotilla ha denunciado al menos 15 agresiones sexuales y numerosos heridos entre los detenidos que permanecieron custodiados tras la intercepción en aguas internacionales rumbo a Gaza. Amrani también ha planteado a Pedrós la falta de acción del Gobierno español respecto al activista Saif Abukeshek, arrestado en otra operación contra la flotilla y posteriormente liberado tras una semana en prisión y una huelga de hambre. Israel lo vincula con Hamás y recuerda que está sancionado por Estados Unidos.
