El Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves el real decreto ley que modifica el sistema de aportación de los usuarios en la prestación farmacéutica, con el respaldo de 164 votos, 33 en contra de Vox y 164 abstenciones del PP, ERC y Junts. Posteriormente, se aprobó por unanimidad su tramitación como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia.
Durante el debate, la ministra de Sanidad, Mónica García, destacó que la reforma, acordada por el Gobierno el pasado 12 de mayo, permitirá ahorrar dinero tanto a los pacientes como al Sistema Nacional de Salud. García calificó la propuesta como un win-win ya que no perjudica a nadie. Según explicó, la medida pretende fortalecer la equidad en el acceso a los medicamentos y ajustar los tramos de aportación según la renta de los usuarios, tanto activos como pensionistas.
La reforma busca adaptar el copago farmacéutico a la realidad económica de muchas familias en España, protegiendo especialmente a las rentas bajas y medias
Concretamente, para la población activa se duplican los tramos de aportación de tres a seis, e incorporan topes mensuales basados en la renta, mientras que para los pensionistas, se crea un nuevo tramo, incrementándose de tres a cuatro. Para las rentas anuales inferiores a 35.000 euros, se fijan topes de hasta 60 euros mensuales. Como ejemplo, García destacó que una persona activa con ingresos por debajo de 9.000 euros podría ahorrar hasta 500 euros anuales.
En el caso de los pensionistas, la reforma introduce un nuevo tramo intermedio entre 18.000 y 60.000 euros con un límite mensual de 13 euros, mientras que el tope para quienes ganan entre 60.000 y 100.000 euros será de 18 euros al mes. García subrayó que no se puede dejar a los medicamentos fuera de las protecciones necesarias para las familias en un contexto económico cada vez más complicado.
Sin embargo, la reforma no ha estado exenta de críticas. Etna Estrems, diputada de ERC, expresó su desacuerdo con la tramitación del real decreto ley y acusó al Gobierno de actuar como si las mayorías parlamentarias fueran automáticas. Por otro lado, Pablo Sáez, de Vox, consideró las medidas insuficientes y abogó por una exención total del copago para ciertos colectivos, incluyendo personas polimedicadas y familias numerosas.
Elvira Velasco, del PP, tildó el texto de auténtica chapuza, señalando incongruencias en su redacción y la complejidad práctica de su implementación sin la coordinación necesaria entre el Ministerio de Hacienda, el INSS, las comunidades autónomas y las oficinas de farmacia.
