La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha reunido a representantes empresariales e institucionales para renovar su compromiso con el impulso del Mercado Único Europeo, en el marco de su programa 'Una Europa, un Mercado' ('One Europe, One Market'). Este encuentro, celebrado en Madrid bajo el lema '40 años de España en la UE: Del Mercado Único a un Único Mercado', se produce en un contexto de incertidumbre económica y tensiones geopolíticas.
Durante la jornada, los asistentes coincidieron en que el Mercado Único es una herramienta fundamental para reforzar la competitividad de la Unión Europea y afrontar la crisis del multilateralismo. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, destacó que Europa actúa como un motor de paz y prosperidad y abogó por seguir construyendo una Unión Europea más fuerte, más integrada y más competitiva. Según Garamendi, la adhesión de España a la UE fue una decisión histórica que modernizó la economía española, abriendo las puertas de las empresas nacionales a un mercado en constante expansión.
La economía española ha experimentado un crecimiento del 123% en los últimos 40 años, representando ahora el 9% del PIB de la Unión Europea
Fernando Sampedro, secretario de Estado para la UE, calificó las cuatro décadas de España en la Unión Europea como una historia de éxito colectivo, subrayando el liderazgo del país en el proyecto comunitario. Sampedro mencionó que, en los últimos ocho años, el crecimiento de España ha superado al de Francia e Italia, y multiplicado por diez al de Alemania, con la creación de 3,5 millones de empleos y un récord de 22,3 millones de afiliados a la Seguridad Social.
María Andrés, directora de la Oficina del Parlamento Europeo en España, señaló que completar el Mercado Único será la próxima gran tarea de Europa. Por su parte, Nikolaos Isaris, director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, destacó la necesidad de adaptar el Mercado Único a una nueva era.
En el segundo bloque de la jornada, Enrico Letta, presidente del Instituto Jacques Delors, defendió la importancia de avanzar hacia un Único Mercado más integrado y eficaz, eliminando barreras para movilizar inversiones y mejorar la competitividad empresarial en Europa. Además, representantes empresariales y comunitarios insistieron en la necesidad de afrontar retos como la sobrerregulación, la complejidad normativa y la digitalización para reforzar la autonomía estratégica y competitividad de Europa.
