SpaceX ha establecido un precio de 135 dólares por acción para los más de 555 millones de títulos que ofrecerá en su próxima entrada a la bolsa. Esta Oferta Pública Inicial (OPI) busca recaudar aproximadamente 75.000 millones de dólares, lo que convertirá a la compañía fundada por Elon Musk en la mayor salida a bolsa de la historia. Este movimiento otorgará a SpaceX una valoración de 1,77 billones de dólares.
La empresa ha confirmado en una actualización del folleto de la operación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) su intención de cotizar en el Nasdaq de Nueva York y Texas, bajo el símbolo 'SPCX'. Con la posibilidad de vender hasta 83,3 millones de acciones adicionales, la OPI podría alcanzar los 86.250 millones de dólares.
Este debut en el mercado bursátil hará que SpaceX supere el récord de Saudi Aramco, que en 2019 recaudó 29.400 millones de dólares, y posicionará a la compañía entre las diez mayores cotizadas del mundo. Además, el salto al parqué podría inspirar las futuras salidas a bolsa de firmas como OpenAI y Anthropic.
En los documentos presentados ante la SEC, SpaceX informa que Elon Musk retendrá aproximadamente el 91,6% de las acciones ordinarias de Clase B y el 82,4% del poder de voto total. Esto clasifica a la compañía como una "empresa controlada" bajo las normas de gobierno corporativo del Nasdaq, eximiéndola de ciertos requisitos como tener una mayoría de consejeros independientes.
SpaceX se convertirá en la mayor salida a bolsa de la historia, consolidándose entre las diez mayores empresas cotizadas del mundo
En cuanto a la política de dividendos, SpaceX no planea declarar ni pagar dividendos en efectivo en el corto plazo. La compañía prevé retener posibles ganancias futuras para financiar su expansión, aunque esta decisión podría ser revisada por el consejo de administración en función de las condiciones de mercado y los resultados operativos.
